El dirigente de Vox critica a Sánchez frente a la cúpula de la ultraderecha europea, relacionando la inseguridad en España con la regularización de inmigrantes.
En un contexto decisivo para el nacionalismo conservador europeo, Santiago Abascal viajó a Hungría para respaldar a Viktor Orbán. Durante la cumbre de la plataforma ‘Patriotas por Europa’, el líder de Vox hizo un llamamiento al voto por el primer ministro húngaro para los comicios del 12 de abril, destacando que se trata de una contienda crucial no solo para Hungría sino para toda Europa.
El encuentro reunió a importantes líderes como Marine Le Pen (Francia), Matteo Salvini (Italia) y Geert Wilders (Países Bajos), y sirvió a Abascal para lanzar duras críticas al Gobierno de Pedro Sánchez desde suelo extranjero.
Críticas al Gobierno: inseguridad y regularización de inmigrantes
Abascal contrastó la situación en Budapest con la de Madrid para censurar la política migratoria del Ejecutivo español. Ante una multitud de simpatizantes del partido Fidesz, afirmó con contundencia:
- Denuncia: «Mientras en sus ciudades hay seguridad, nuestras calles en España son cada vez menos seguras debido a que Sánchez ha decidido legalizar a más de medio millón de inmigrantes irregulares».
- Soberanía frente a Bruselas: Señaló que los «burócratas de Bruselas» presionan a los países mediante la amenaza de recortes en las ayudas si no aceptan una política de fronteras abiertas.
Oposición al «fanatismo verde»
El discurso de Abascal incluyó críticas a la agenda ambiental de la Unión Europea, calificándola como un «fanatismo climático». Según su perspectiva, dichas políticas están causando un declive planeado en el sector agrícola e industrial, priorizando una ideología que no contempla la realidad económica de los ciudadanos.
Un respaldo para un Orbán en momento complicado
El apoyo de destacados líderes ultranacionalistas europeos coincide con el momento político más débil de Viktor Orbán tras 16 años con mayorías absolutas. Por primera vez, las encuestas indican una posible derrota ante el partido conservador opositor Tisza.
«Viktor Orbán es un referente. Estas elecciones no solo importan a Hungría, sino también a nosotros», expresó Abascal, vinculando el futuro de Vox con la victoria del modelo húngaro basado en la «soberanía nacional».
Con esta intervención, Abascal consolida su papel como interlocutor esencial dentro del eje nacionalista europeo, al tiempo que amplía la distancia respecto al Gobierno español, al que acusa de debilitar la seguridad y el bienestar nacional desde las instituciones.


