La relación diplomática entre España y Alemania enfrenta un momento de tensión no esperado. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha manifestado su «sorpresa» y descontento respecto a la conducta del canciller alemán, Friedrich Merz, tras su reciente reunión con Donald Trump en la Casa Blanca.
El conflicto surge por la inacción de Merz mientras el presidente estadounidense amenazaba con imponer un embargo comercial a España, debido a la negativa de este país a permitir el uso de sus bases militares en operaciones contra Irán.
Insuficiente solidaridad europea
En una entrevista para TVE, Albares criticó la postura actual del canciller, contrastándola con la de sus predecesores Angela Merkel y Olaf Scholz, y sugirió que Merz se ha distanciado del tradicional enfoque europeísta.
«Compartir una moneda y un mercado común implica esperar un nivel de solidaridad similar al que España ha demostrado con otros socios», enfatizó el ministro, recordando el despliegue de tropas españolas en Letonia y el apoyo constante a naciones como Dinamarca.
El desencuentro en el Despacho Oval
La polémica tuvo lugar durante la reunión entre Merz y Trump. Mientras el presidente estadounidense criticaba al Gobierno de Pedro Sánchez, el canciller alemán no defendió públicamente a su socio en la UE. En cambio, Merz destacó que España es el único aliado de la OTAN que aún no se ha comprometido a aumentar el gasto militar al 3% o 3,5% del PIB, intentando aprovechar la presión de Trump para persuadir a Madrid a incrementar su inversión en defensa.


