La operación conjunta “Furia Épica” provoca más de 200 fallecidos en Irán y desata represalias contra fuerzas estadounidenses y objetivos clave en el Golfo
Este sábado, la región de Oriente Próximo ha experimentado un incremento notable de tensión con el inicio de una ofensiva militar coordinada entre Estados Unidos e Israel orientada contra la República Islámica de Irán. Denominada por el Pentágono como “Operation Epic Fury”, la acción comprende el mayor despliegue aéreo en la historia de la Fuerza Aérea israelí, que utilizó aproximadamente 200 cazas para atacar cerca de 500 objetivos situados en el oeste y centro de Irán.
De acuerdo con datos proporcionados por la Media Luna Roja iraní, el número provisional de víctimas alcanza 201 fallecidos y 747 heridos, con afectaciones en 24 de las 31 provincias del país. Entre los incidentes más graves se incluyen el bombardeo de una escuela femenina en Minab, donde murieron 85 niñas, y un ataque contra un gimnasio en Lamerd que resultó en al menos 15 fallecidos, entre ellos menores de edad.
Confusión respecto a la cúpula del régimen y la situación de Jamenei
Después de casi once horas de ataques, existen dudas acerca del paradero y la salud de los líderes iraníes. Las cadenas israelíes Canal 12 y Kan TV han informado sobre la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, mientras que la agencia Reuters señala la posible defunción del ministro de Defensa, Nasirzadeh; sin embargo, el Gobierno iraní no ha corroborado estos informes.
En contraste, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró en una entrevista con NBC que tanto Jamenei como el presidente Masud Pezeshkian permanecen con vida, aunque confirmó la muerte de dos comandantes. Asimismo, Yousef Pezeshkian, hijo del líder supremo, aseguró que su padre está bien tras varios “intentos fallidos de asesinato”.
Represalias y cierre del Estrecho de Ormuz
Irán respondió rápidamente con ataques dirigidos contra bases militares estadounidenses ubicadas en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. En Dubái, las defensas aéreas emiratíes interceptaron proyectiles cerca del hotel Fairmont The Palm, situado en la isla artificial de Palm Jumeirah, ocasionando un incendio que dejó cuatro personas heridas. Además, se registraron ataques con drones en el aeropuerto de Kuwait.
En una medida que afecta la estabilidad económica mundial, la Guardia Revolucionaria iraní comunicó el bloqueo del Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde transita el 20% del petróleo global. El Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) confirmó informes provenientes de embarcaciones que indican la suspensión del tráfico marítimo en esa zona.
Respuesta internacional y aumento de alerta terrorista
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió desde Mar-a-Lago para comunicar el ataque, instando al pueblo iraní a “tomar el poder” y asegurando que el régimen no logrará obtener un arma nuclear. Simultáneamente, el FBI elevó el nivel de alerta por terrorismo en EE. UU., reforzando la seguridad en lugares de culto y sedes diplomáticas.
En Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la situación como “muy preocupante” y solicitó “máxima moderación”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, demandó respeto al derecho internacional y promovió el diálogo para contener la escalada de tensión.
Rusia condenó el ataque, tildándolo de “acto de agresión armada no provocada”, mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión urgente para esta tarde con el fin de abordar una crisis que ya ha obligado a suspender eventos internacionales, como el torneo de baloncesto de la Euroliga en Abu Dabi, donde el equipo juvenil del Valencia Basket permanece retenido en su hotel.


