La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado públicamente la apertura de la nueva estación marítima de Ceuta en lo que califica como unas condiciones “absolutamente indignas, inseguras y discriminatorias” para la Guardia Civil, advirtiendo de graves riesgos para la seguridad, la intimidad de los viajeros, la accesibilidad universal y el correcto funcionamiento del servicio público.
Según la organización profesional, la Administración ha inaugurado las instalaciones sin garantizar los medios mínimos necesarios para que la Guardia Civil pueda desempeñar las competencias que le atribuye la Ley Orgánica 2/1986, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En concreto, AUGC recuerda que el artículo 12.1 establece como funciones exclusivas del Cuerpo el resguardo fiscal del Estado, la lucha contra el contrabando y la custodia de puertos, fronteras y costas.
La asociación considera “inaceptable” que, mientras otros cuerpos policiales disponen desde el primer día de vestuarios, duchas y oficinas plenamente equipadas, la Guardia Civil haya sido relegada a espacios precarios, sin mobiliario ni equipamiento básico, e incluso sin llaves en algunas dependencias asignadas.

Especialmente crítica es la situación en la zona del escáner de seguridad, que AUGC describe como “caótica e impropia de un servicio policial esencial”. No existe separación física entre los agentes y el público, ni siquiera mediante biombos, lo que ha obligado a los propios guardias civiles a improvisar barreras con mesas y cintas para evitar que las personas se aproximen por la espalda, asumiendo riesgos evidentes para su seguridad.
A ello se suma que las pantallas del escáner son visibles desde el salón de preembarque, permitiendo que cualquier ciudadano observe el contenido del equipaje de otros pasajeros, lo que, según la asociación, vulnera de forma flagrante el derecho a la intimidad y a la protección de datos personales.
El cuarto de cacheos, compartido con la Policía Nacional, tampoco cumple los requisitos mínimos. Carece de mobiliario básico, como bancos para depositar pertenencias, y su ubicación, alejada del escáner, obliga a abandonar el puesto de control, aumentando el riesgo de fuga y comprometiendo la seguridad del proceso.

AUGC denuncia además la ausencia de vinilos u opacidades en las puertas de acceso al control de seguridad y otros espacios, una deficiencia que ya ha tenido consecuencias prácticas. Según relatan, una mujer con intención de ocultar sustancias pudo comprobar si había guardias civiles femeninas de servicio, comprometiendo la eficacia del cacheo y la seguridad del personal.
En materia de accesibilidad, la asociación alerta de que, aunque existen señales podotáctiles para personas con discapacidad visual, su itinerario no se respeta, ya que se ha colocado mobiliario encima de las guías, bloqueando el recorrido y convirtiendo el desplazamiento en un peligro.
La situación se agrava con la falta de servicios básicos. En la estación marítima no existen baños propios para la Guardia Civil, obligando a los agentes a desplazarse a la planta baja, donde los aseos solo están abiertos por las mañanas y entre semana.

AUGC también denuncia que la oficina compartida con Aduanas en la zona de desembarque peatonal se encuentra llena de cajas y mobiliario embalado, impidiendo el correcto ejercicio de la inspección fiscal. A ello se suma la “vergonzosa” falta de personal y medios, que afecta igualmente a servicios en el Tarajal y el helipuerto. La asociación subraya que la Aduana del Tarajal carece incluso de una impresora, y que una garita situada en la zona central de los carriles permanece cerrada por humedades, dejando a los agentes sin resguardo frente al frío.
Desde AUGC recuerdan que la presencia de la Guardia Civil en la estación marítima y en el Tarajal no es discrecional, sino una obligación legal derivada de sus competencias exclusivas en puertos y fronteras. A su juicio, inaugurar unas instalaciones en estas condiciones supone un “desprecio institucional absoluto”, obligando a los agentes a asumir responsabilidades legales sin los medios necesarios y exponiéndolos a riesgos innecesarios, al tiempo que se vulneran derechos ciudadanos y normas básicas de accesibilidad.
Ante esta situación, la asociación exige una actuación inmediata que incluya la dotación urgente de oficinas, mobiliario y medios; la instalación de medidas de seguridad adecuadas en el escáner y las zonas de preembarque; la adaptación completa de las instalaciones para personas con discapacidad visual; la colocación de vinilos u opacidades para garantizar la eficacia del cacheo y la protección de los agentes; el refuerzo de personal y medios logísticos; el acceso a baños propios y la igualdad de condiciones con el resto de cuerpos policiales.
Asimismo, AUGC reclama explicaciones públicas por lo que considera un desprecio institucional hacia la Guardia Civil y los derechos de los ciudadanos, subrayando que el Cuerpo “merece respeto institucional y condiciones dignas para garantizar la seguridad de todos”.


