Considerado un «día histórico para las familias», el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó este miércoles una ley que establece controles estrictos sobre el uso que los menores hacen de las redes sociales. Esta regulación, que forma parte del nuevo Estatuto Digital de la Infancia y la Adolescencia, tiene como objetivo principal combatir la adicción digital en niños y abordar las preocupantes cifras de delitos en línea.
Medidas para detener la explotación y el abuso
En la ceremonia de firma, el presidente brasileño presentó datos preocupantes que resaltan la necesidad de la ley: uno de cada cinco adolescentes entre 17 y 19 años en Brasil ha sufrido explotación o abuso sexual en entornos digitales. Lula dejó claro que la impunidad en internet llegará a su fin.
«Lo que se considera un delito en el mundo físico, también lo es en internet. Quienes cometan estos actos enfrentarán el rigor de la ley», declaró el mandatario.
Aspectos fundamentales de la ley
Luego de tres años de debates y presión social, esta normativa requiere que las grandes empresas tecnológicas implementen modificaciones en sus operaciones dentro de Brasil:
- Verificación de edad: Las plataformas deben utilizar sistemas confiables que certifiquen la edad mínima de sus usuarios.
- Consentimiento parental: Solo se permitirá a menores registrarse en redes sociales con permiso explícito de sus padres, quienes contarán con herramientas para supervisar el uso de las cuentas.
- Protección de datos: Se garantizará la máxima seguridad para la información personal de niños y adolescentes.
- Prohibición de contenidos nocivos: Está vetado el envío algorítmico a menores de contenido pornográfico, violento, de juegos de azar o publicidad de productos restringidos como armas, alcohol y tabaco.
Desafíos en la aplicación de la ley
El principal desafío de esta legislación está en la verificación técnica de la edad, un aspecto que ha generado un debate global y que Brasil aspira a liderar con esta regulación. El objetivo es no solo disminuir los riesgos de abuso, sino también proteger a los menores de la explotación comercial y de retos virales que, según el presidente, han causado pérdidas humanas en el país.
Esta iniciativa brasileña se suma a esfuerzos similares a nivel internacional, donde la discusión sobre restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años y la manipulación algorítmica son temas centrales en la agenda política de 2026. Con esta medida, Brasil se posiciona como referente en la regulación de las grandes tecnológicas en América Latina, priorizando la salud mental y la seguridad física de las nuevas generaciones frente a los intereses comerciales de las plataformas.


