Un año después de que se aprobara la reforma de la Ley de Extranjería destinada a la reubicación de menores, el sistema de acogida en España muestra avances importantes, aunque con ciertas dificultades. Las regiones fronterizas están próximas a dejar atrás la situación de «contingencia». Datos del Ministerio de Política Territorial indican que en los últimos meses se han trasladado más de 1.100 menores desde los archipiélagos y las ciudades autónomas hacia la península.
Balance de las reubicaciones
Aunque el total de traslados se sitúa lejos del objetivo inicial de 4.400, debido a la desestimación de expedientes por mayoría de edad y a demoras administrativas, la presión sobre los recursos locales se ha reducido notablemente. El Gobierno subraya que a pesar de la fuerte oposición política y los recursos judiciales presentados por varias comunidades autónomas, el mecanismo ha funcionado.
Reubicación de menores por lugar de origen:
- Ceuta: Más de 400 menores transferidos.
- Canarias: Alrededor de 200 menores (aunque el Estado informa que hay 700 expedientes listos a la espera de gestión autonómica).
- Melilla: Algo más de 60 menores.
- Protección Internacional: 450 jóvenes asistidos directamente por el Estado tras mandatos del Tribunal Supremo.
Perspectivas para terminar con la contingencia
Se declara la contingencia cuando una región supera tres veces su capacidad habitual. Según los datos recientes, la situación actual en el archipiélago permite un optimismo prudente:
| Región | Capacidad Ordinaria | Límite de Emergencia | Situación Actual (marzo 2026) |
| Canarias | 737 | 2.211 | 2.361* |
| Ceuta | 27 | 81 | 308 |
*Estimación del Gobierno canario luego de deducir traslados próximos y jóvenes que cumplen 18 años.
Canarias espera reducir la cifra de menores por debajo del límite de emergencia pronto, mientras que en Ceuta la situación sigue siendo compleja debido a las continuas entradas a nado, que mantienen los centros saturados a pesar de los traslados efectuados.
Acogida e integración en áreas rurales
Más allá de la dimensión política, la clave está en el modelo de acogida. Comunidades como Aragón, Cantabria y Castilla-La Mancha han optado por reubicar a estos jóvenes en entornos rurales y hogares pequeños.
Este enfoque ha facilitado una mejor integración: los menores de 16 años están escolarizados normalmente, mientras que los mayores reciben formación en habilidades laborales o clases de español. Organizaciones como Accem valoran que este flujo migratorio genera «sinergias positivas» en pequeños municipios, donde los jóvenes contribuyen a revitalizar zonas con población envejecida.
Situación legal: próximos pasos
El plazo de un año establecido por el real decreto ley para las reubicaciones finalizó esta semana sin haber alcanzado el objetivo global. Frente a esto, el ministro Ángel Víctor Torres ha solicitado a la Abogacía del Estado una valoración sobre la posibilidad de continuar con las derivaciones bajo el mismo marco jurídico. El futuro del sistema dependerá de la respuesta legal y, fundamentalmente, del compromiso político de las comunidades autónomas para proseguir con las acogidas.


