Las extensas filas en la frontera entre Marruecos y Ceuta generaron este martes una situación crítica que derivó en protestas espontáneas por parte de quienes esperaban. Según El Faro de Ceuta, algunos conductores permanecieron más de 18 horas para poder cruzar, una situación que los propios afectados calificaron como inhumana.
Frustrados por la falta de soluciones y las duras condiciones, decenas de personas abandonaron sus vehículos y caminaron hacia el puesto fronterizo marroquí solicitando respuestas a la Policía. Entre ellos había familias completas, personas mayores, ciudadanos con discapacidad y enfermos, muchos sin refugio contra el frío ni acceso a servicios básicos.
Según el citado medio, los hechos se produjeron en la tarde y provocaron momentos de elevada tensión, ya que quienes ingresaban a la fila quedaban atrapados sin posibilidad de salir, debido a la ausencia de carriles de emergencia o de espacios acondicionados para esperas prolongadas, como ocurre en otras fronteras.
Los manifestantes denunciaron que nunca antes habían experimentado un bloqueo de esta magnitud pese a las obras en la zona. Las demoras, cercanas a un día completo, superaron todas las previsiones razonables.
Tras las protestas y la preocupación generalizada, testigos indicaron a El Faro de Ceuta que las autoridades respondieron incrementando la presencia policial en la entrada. Se reforzó el dispositivo con aduaneros y agentes para agilizar la revisión de vehículos, mientras el responsable del paso fronterizo supervisaba la situación desde el lado marroquí.
Los afectados ceutíes expresaron su deseo de que esta situación no se repita y solicitaron medidas urgentes para evitar que la frontera se convierta nuevamente en una zona de espera prolongada durante días de alta afluencia.


