Ceuta cerró el año 2025 registrando un incremento en los casos activos de violencia de género bajo el sistema VioGén, aunque también mostró una red de protección más consolidada, coordinada y efectiva, según el informe anual presentado por Livia Rosales, jefa de la Unidad contra la Violencia de Género de la Delegación del Gobierno.
Los datos actualizados al 30 de noviembre de 2025 indican que el sistema tiene 283 casos activos con seguimiento policial en la ciudad autónoma, un 4,8 % más que en el mismo periodo del año anterior. Rosales explica que este aumento no debe interpretarse únicamente como un repunte de la violencia, sino también como una señal de una mayor capacidad institucional para detectar, registrar y proteger a las víctimas.
“Los datos reflejan una mejora en el funcionamiento del sistema, que ahora es más sensible y llega a un mayor número de mujeres”, comenta Rosales, quien atribuye estos avances al esfuerzo conjunto de las distintas administraciones y al compromiso continuo de la Delegación del Gobierno para erradicar la violencia machista.
Desde la implementación de VioGén, Ceuta ha gestionado 2.256 casos, de los cuales 1.973 están actualmente inactivos, lo que evidencia la labor constante de seguimiento realizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En relación con el nivel de riesgo, la mayoría de los casos activos corresponden a riesgo bajo (221), seguidos por 61 en riesgo medio y solo uno en riesgo alto. No hay casos clasificados como riesgo extremo. Respecto a 2024, se observa una disminución en los niveles de riesgo más altos y la eliminación de la categoría “riesgo no apreciado”, lo que indica una mejora en los procedimientos de evaluación y formación especializada de los profesionales.
Pese a ello, Rosales señala que el elevado número de casos en riesgo bajo requiere un seguimiento constante, ya que la situación puede empeorar si no se mantiene una vigilancia adecuada.
El perfil de las víctimas muestra que 214 casos activos corresponden a mujeres españolas, mientras que 69 son de otras nacionalidades. La Unidad de Coordinación trabaja para asegurar una protección universal, sin que el origen o la situación administrativa supongan un impedimento para acceder a los recursos.
La franja de edad más afectada está entre los 31 y 45 años, tanto para mujeres españolas como extranjeras, lo que evidencia el impacto de la violencia de género en mujeres en plena etapa laboral y personal.
La violencia también afecta a menores: a finales de noviembre había 14 víctimas infantiles, siete en casos activos y siete en inactivos, en su mayoría de nacionalidad española. “La violencia de género repercute directamente en niñas, niños y adolescentes, por lo que la coordinación con los sistemas de protección a la infancia y el ámbito educativo es fundamental”, destaca Rosales.
En cuanto a los recursos disponibles, el teléfono 016 recibió 16 llamadas relacionadas en noviembre, similar al año anterior. El servicio ATENPRO mantiene 16 usuarias activas sin nuevas incorporaciones en ese mes, lo que subraya la necesidad de mantener y fortalecer la atención personalizada para los casos con mayor vulnerabilidad.
La respuesta judicial también ha avanzado. Entre enero y junio de 2025 se dictaron 60 órdenes de protección, frente a 45 en el mismo periodo de 2024. Asimismo, las denuncias aumentaron de 141 a 152, lo que, según Rosales, refleja una mayor confianza de las mujeres en las instituciones.
El número de personas condenadas por delitos de violencia de género residentes en Ceuta creció a 55, frente a 42 en 2024, lo que indica una sanción penal más firme.
Aunque en 2025 no se registraron víctimas mortales por violencia de género en Ceuta, la situación a nivel nacional sigue siendo preocupante, con 46 feminicidios relacionados con parejas o exparejas. “Estos datos nos obligan a mantener la alerta y no bajar la guardia”, señala Rosales.
El balance anual concluye que la violencia de género sigue siendo una prioridad en la agenda pública de Ceuta, con avances claros en protección, evaluación de riesgo y coordinación institucional, pero persiste el desafío de seguir fortaleciendo los recursos especializados y asegurar una financiación estable.
“Continuaremos trabajando para que ninguna mujer quede desamparada y para avanzar sin retrocesos hacia una Ceuta libre de violencia machista”, concluye la jefa de la Unidad contra la Violencia de Género.


