La formación autonomista defenderá también la creación de una red de aulas de estudio, un programa de refuerzo educativo, la gratuidad del material escolar y la implantación del programa KIVA contra el acoso
Ceuta, 21 de febrero de 2026.
El grupo político Ceuta Ya! llevará al próximo Pleno resolutivo de la Asamblea una propuesta para “reprobar la política del Gobierno de la Ciudad en relación con la educación obligatoria”. La formación autonomista considera que los actuales índices de fracaso escolar en la ciudad son “escandalosos” y denuncia la “indiferencia” de las administraciones públicas ante esta situación.
Según sostiene el partido, las cifras de abandono y fracaso académico presentan una “distribución asimétrica” que, a su juicio, no parece preocupar al Ejecutivo local. “Siempre queda la privada a modo de refugio”, critican desde la formación, insinuando que la falta de medidas eficaces termina empujando a determinadas familias hacia la enseñanza concertada o privada.
El secretario general de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, ha censurado lo que denomina la “doctrina Vivas”, en alusión al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, al considerar que el Ejecutivo local se desentiende del impacto social del fracaso escolar. “Según esta doctrina, el hecho de que miles de ceutíes fracasen en sus estudios no es problema del Gobierno de la Ciudad”, afirma.
Mustafa reconoce que el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje es competencia del Ministerio de Educación, pero subraya que corresponde a la administración local “crear las condiciones en las que los alumnos y alumnas tienen que estudiar”. En este sentido, defiende que la Ciudad sí dispone de margen competencial para implementar medidas complementarias.
Entre las propuestas que Ceuta Ya! ha presentado en materia educativa figura la creación de una red de aulas de estudio bien equipadas, especialmente pensadas para alumnado que reside en infraviviendas o en hogares sin condiciones adecuadas para el estudio. Asimismo, plantean la puesta en marcha de un programa de refuerzo académico gestionado por la Ciudad para estudiantes que no pueden costear clases particulares.
La formación también propone la gratuidad del material escolar desde el primer día de curso para familias con menos recursos, con el objetivo de evitar “descuelgues difíciles de revertir”, así como la implantación del programa KiVa, un modelo internacional de prevención del acoso escolar.
Según Mustafa, todas estas iniciativas —que considera “perfectamente incardinadas en el marco de competencias de la Ciudad”— han sido rechazadas de forma explícita o implícita por el Gobierno local. En algunos casos, denuncia, se han aprobado propuestas que “nunca se llevan a la práctica”.
Por todo ello, el diputado entiende que la reprobación de la política educativa del Ejecutivo local “adquiere la categoría de obligación moral”, al considerar que la falta de medidas contribuye a perpetuar desigualdades estructurales en el ámbito educativo de la ciudad.



