Un estudio reciente identifica que dos áreas fundamentales del cerebro —la corteza motora y el cuerpo estriado— actúan conjuntamente como un “reloj interno” que permite medir el tiempo con exactitud. Los expertos señalan que este descubrimiento requiere reconsiderar ciertos enfoques en temas de salud, envejecimiento y bienestar social: “es un asunto que impacta a toda la población”, indican.
Esta investigación, presentada por especialistas en sincronización neuronal, centra la atención en el modo en que el cerebro procesa la percepción temporal. Hasta ahora, se pensaba que esta función dependía de múltiples factores dispersos; sin embargo, el nuevo hallazgo plantea la existencia de un mecanismo claramente definido y replicable: la colaboración entre la corteza motora y el cuerpo estriado, que actúan conjuntamente como un cronómetro interno.
Dicha coordinación sería la base de varias funciones esenciales, como la coordinación motriz, el ritmo, la memoria episódica y la ejecución de tareas complejas. Este avance podría tener importantes repercusiones en neurociencia, medicina y políticas de salud pública. Los científicos advierten que entender el funcionamiento de este “reloj cerebral” podría contribuir al tratamiento de trastornos que implican alteraciones en la percepción del tiempo, incluyendo enfermedades neurodegenerativas, afecciones psiquiátricas, trastornos del movimiento y déficits cognitivos relacionados con la edad.
No obstante, el mensaje va más allá: los investigadores hacen un llamado de atención social. Según ellos, estilos de vida modernos caracterizados por el estrés, ritmos acelerados, alteraciones en el sueño y jornadas laborales continuas podrían estar interfiriendo con este mecanismo neuronal, lo que a largo plazo se traduciría en impactos negativos sobre la salud mental, la productividad y posibles desajustes cognitivos a nivel colectivo.
Por esta razón, solicitan no solo un incremento en la investigación, sino también el diseño de políticas públicas que promuevan la protección de la salud cerebral: fomentar hábitos de sueño saludables, regular los trabajos intensivos, prevenir el estrés crónico, promover ambientes propicios para el descanso y estimular la actividad física. Destacan que tales medidas son trascendentales: “afectan a toda la nación”.
Principales implicaciones del hallazgo
- El cerebro posee un mecanismo objetivo que mide el tiempo mediante una coordinación interna.
- Este hallazgo puede mejorar la comprensión y el abordaje de enfermedades neurológicas y psiquiátricas.
- El estilo de vida actual podría alterar este sistema y repercutir en la salud mental.
- Se requiere el desarrollo de políticas sanitarias enfocadas en preservar el bienestar cognitivo.
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- Abre posibilidades para nuevas investigaciones en neurociencia y cronobiología.
Conclusión
Descubrir que la corteza motora y el cuerpo estriado actúan como un reloj biológico interno pone de manifiesto la complejidad y precisión del cerebro. Más allá del interés científico, este conocimiento invita a reflexionar sobre nuestra forma de vivir, trabajar y cuidar la salud cerebral. Si se considera la advertencia científica, supone un llamado para valorar la salud como un equilibrio biopsicológico y no solo como la ausencia de enfermedad, un mensaje especialmente relevante en nuestra época.


