Desde Nueva Delhi, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intensificado su confrontación con Elon Musk, dueño de la red social X. Sánchez ha reiterado su compromiso para aprobar una legislación estricta sobre el acceso de menores a las plataformas digitales y el control de algoritmos, calificando las recientes reacciones de Musk como “groseras”, “amenazantes” y propias de empresarios que se creen por encima de la legislación.
El algoritmo en el punto de mira: responsabilidad penal y civil
El discurso del presidente giró en torno a la estructura de las plataformas digitales. Sánchez afirma que la difusión de contenido violento, pornográfico o de odio no ocurre por casualidad, sino que es una “decisión consciente” sustentada en el diseño de algoritmos orientados a maximizar beneficios, aún a costa de la salud mental de los jóvenes.
- Protección infantil: El Gobierno pretende coordinarse con la Unión Europea para prohibir contenidos perjudiciales y prohibir la generación de pornografía infantil mediante inteligencia artificial, una acción que Sánchez considera debería ser tipificada como delito a nivel internacional.
- Responsabilidad y sanciones: El presidente estableció un paralelismo con cualquier empresa o profesional; si una plataforma difunde intencionadamente desinformación o violencia, debe asumir claramente responsabilidades y enfrentar sanciones económicas.
- Respaldo social y científico: Sánchez señaló que estas medidas no tienen motivación ideológica ni buscan censurar, sino que cuentan con el apoyo de la comunidad médica y la mayoría de las familias, independientemente de su orientación política.
Incremento de tensiones: de «sucio» a «traidor»
La confrontación alcanzó un punto álgido luego de que Elon Musk utilizara su propia red social para calificar al presidente español de “sucio” y “traidor a España”, respaldando incluso mensajes que sugerían la detención de Sánchez por la normalización extraordinaria de inmigrantes.
Ante dichas acusaciones, Sánchez fue enfático: “La inseguridad no es causada por un menor extranjero, sino por estos empresarios que se creen dueños del mundo”. El jefe del Ejecutivo atribuye la agresividad de Musk a un intento de frenar las iniciativas regulatorias de España y Europa, que ponen en riesgo el modelo de negocio basado en la ausencia de control editorial en las tecnológicas.
Resistencia frente a un «entorno adverso»
A pesar de describir las redes sociales actuales como “espacios adversos” moldeados por la “tecnoligarquía”, el presidente descartó que el Gobierno vaya a abandonar estas plataformas. Sánchez aseguró que sus ministros permanecerán activos para “defender la razón desde dentro” y luchar contra la desinformación.
España aspira a liderar una coalición internacional que imponga límites a lo que el presidente define como un lucro empresarial basado en la vulnerabilidad infantil, estableciendo un precedente en la soberanía de los estados frente al poder de las grandes corporaciones tecnológicas de Silicon Valley.


