La congresista demócrata Ilhan Omar fue atacada la noche del martes en un acto público celebrado en Minneapolis, según confirmaron fuentes oficiales. Un hombre irrumpió en el evento, la confrontó verbalmente y le lanzó un líquido amarillo de origen desconocido mediante una jeringuilla.
El agresor fue sometido de inmediato por el equipo de seguridad y entregado a la Policía de Minneapolis, donde permanece detenido bajo cargos de asalto de tercer grado.
A pesar de lo ocurrido, Omar mantuvo la serenidad y mostró resolución: enfrentó brevemente al atacante y continuó su discurso ante los asistentes. Su intervención incluía temas como la presencia del ICE en la ciudad, los servicios fronterizos y una petición para remover a Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional.
Desde su oficina se informó que la congresista no resultó herida y se destacó la pronta actuación de las fuerzas de seguridad. En un comunicado a la población, Omar afirmó que se encuentra en buen estado y que no permitirá que este episodio obstaculice su trabajo político.
Este hecho ha reavivado la discusión sobre la seguridad de los funcionarios públicos y el aumento de la polarización política en Estados Unidos.


