El entrenador alemán considera «increíble» la falta de sanción por las manos de Marc Pubill y mantiene la esperanza de una remontada el martes en el Metropolitano.
El partido de ida de los cuartos de final de la Champions League ha generado malestar en el FC Barcelona. Tras caer por 0-2 frente al Atlético de Madrid, la atención ha pasado de lo deportivo a lo arbitral. Hansi Flick, conocido por su mesura, expresó su descontento por una acción que podría haber cambiado el resultado: una mano de Marc Pubill dentro del área que ni el árbitro ni el VAR señalaron.
Una acción polémica entre Musso y Pubill
La jugada en cuestión tuvo lugar en la segunda parte. Flick denunció que el defensa rojiblanco Marc Pubill tocó el balón con la mano tras un saque de su portero, Juan Musso, para devolverle el balón.
«La situación en la que el defensor toca el balón con la mano y no se señala ninguna falta es clara. No entiendo por qué el VAR no intervino. Es un árbitro de VAR alemán y resulta sorprendente», declaró Flick en zona mixta.
El entrenador lamentó la ausencia de un criterio uniforme, recordando que el VAR actuó decisivamente para la expulsión de Pau Cubarsí cerca del descanso, una tarjeta roja que dejó al Barça con un jugador menos durante la segunda mitad.
Orgullo pese a la derrota y confianza para el partido de vuelta
A pesar del marcador adverso y la inferioridad numérica, Flick destacó el compromiso de sus jugadores:
- Elogios a Lamine Yamal: El técnico valoró el «partido excepcional» del joven internacional y pidió mayor protección arbitral para deportistas con su caracterización.
- Estado físico de Pedri: Aclaró que la sustitución en el descanso se debió a «molestias leves» y no a una decisión táctica.
- Actitud para la vuelta: «Confiamos plenamente en nuestras posibilidades. En la segunda mitad con un hombre menos hicimos un buen trabajo. Tenemos calidad para marcar la diferencia y debemos luchar en Madrid», afirmó con firmeza.
El encuentro definitivo en el Metropolitano
El FC Barcelona afrontará el próximo martes 14 de abril un desafío importante en el estadio del Atlético de Madrid. Con un 0-2 en contra, el equipo confía en mejorar su eficacia goleadora, ya que, según el propio entrenador, generaron suficientes ocasiones en el primer encuentro para obtener un resultado más favorable.


