La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha generado debate tras revelarse el coste de su viaje a Estados Unidos. La dirigente de Sumar viajó a Los Ángeles en clase business, con un billete valorado en 3.000 euros sufragados por fondos públicos, con el propósito de representar a España en la 98.ª edición de los Premios Oscar.
Díaz llegó el domingo a California para respaldar las candidaturas españolas y mantener encuentros con profesionales del sector audiovisual. No obstante, el elevado importe del billete ha suscitado críticas y un intenso intercambio de opiniones en el Congreso de los Diputados.
Aspectos esenciales de la polémica
- Objetivo del desplazamiento: Yolanda Díaz es la primera alta autoridad del Gobierno español en acudir presencialmente a la ceremonia de los Oscar en apoyo a los nominados nacionales.
- Apoyo oficial: Desde el Ministerio de Trabajo argumentan que la elección de la clase business en vuelos transoceánicos largos es imprescindible para que la ministra pueda cumplir con una agenda que incluye reuniones con sindicatos de actores y representantes del sector audiovisual en EE. UU.
- Gastos bajo escrutinio: El precio del billete de 3.000 euros se suma a los costes de alojamiento y seguridad de la delegación, una cantidad que la oposición ha indicado que se investigará a través de preguntas en el Parlamento.
Opiniones: «Gastos cuestionados por parte de la oposición»
La oposición ha definido el viaje como innecesario y excesivo. Representantes del Partido Popular han criticado que, en un contexto de negociaciones para medidas contra la crisis en España, la vicepresidenta realice este desembolso para asistir a eventos como una entrega de premios. Desde Vox consideran contradictorio que la ministra de Trabajo emplee tarifas elevadas mientras que solicita moderación salarial a las empresas.
Contexto: Esta visita se produce en un momento de tensión dentro del Gobierno de coalición, donde el sector socialista interpreta la presencia de Díaz en Hollywood como una estrategia para fortalecer su imagen personal en medio de una crisis interna ligada al calendario de reformas.


