Este miércoles se ha consumado la ruptura entre la dirección de Vox y su hasta entonces líder en la Región de Murcia, José Ángel Antelo. Tras el pleno en la Asamblea Regional, el grupo parlamentario comunicó la expulsión de Antelo, quien ejerció como presidente autonómico y principal representante de la formación en las instituciones murcianas.
Conflicto por firmas y cargos de portavoz
La tensión surgió por la mañana cuando Antelo denunció que se había utilizado su firma sin su autorización para presentar un escrito ante la Mesa de la Cámara, en el que solicitaban su relevo como portavoz en favor de Rubén Martínez Alpañez.
Debido a que el documento presentó irregularidades (rechazado por la Mesa por no cumplir requisitos), Antelo continúa oficialmente como portavoz de forma provisional. Sin embargo, el partido ha dejado claro que su salida es definitiva. Cuando se tramite la nueva solicitud, Antelo pasaría al Grupo Mixto, aunque él mismo ha rechazado esta opción rotundamente.
Declaraciones y críticas internas
Rubén Martínez Alpañez, portavoz adjunto actual y encargado de anunciar la expulsión, compareció junto a otros diputados para criticar duramente a Antelo, acusándolo de bloquear la voluntad del grupo y de aferrarse al cargo.
Puntos destacados del conflicto:
- Propuestas rechazadas: Según Alpañez, se ofreció a Antelo ser candidato a las autonómicas de 2027 y portavoz nacional de Deportes si dejaba la presidencia y portavocía, pero el exlíder se negó.
- Solicitud del acta: Vox ha pedido formalmente a Antelo que entregue su acta de diputado, recordándole que el escaño pertenece al partido.
- Falta de consenso: La expulsión no fue aprobada por unanimidad; un diputado del grupo se abstuvo en la votación interna, cuya identidad no ha sido revelada por el partido.
Dimisiones en apoyo a Antelo
La crisis ha comenzado a tener repercusiones en otros municipios. Diego Salinas, primer teniente de alcalde de Cartagena, ha presentado su baja en Vox como protesta ante la “dirección que está tomando el partido” y el trato recibido por Antelo.
Alpañez defendió la decisión afirmando que “esto no es un patio de colegio, sino un Parlamento”, justificando así una medida que deja al partido en Murcia en una situación de provisionalidad y división interna sin precedentes.


