El sindicato CSIF ha puesto en conocimiento una situación complicada en el Centro Penitenciario de Ceuta, donde existe un déficit estructural de personal que persiste desde la apertura, causado por una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) insuficiente y con deficiencias.
Esta falta constante de personal dificulta significativamente la gestión diaria del centro, afectando tanto la administración adecuada de los recursos humanos como la seguridad del recinto y de sus empleados.
Para hacer frente a esta situación, CSIF ha reclamado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias la incorporación de un número suficiente de funcionarios en prácticas del Cuerpo de Ayudantes en Ceuta, con el objetivo de aliviar la carga laboral y preservar la seguridad del personal y la instalación.
El sindicato resalta que estas carencias en la plantilla repercuten directamente en el cumplimiento del artículo 25.2 de la Constitución Española, que obliga a garantizar un tratamiento penitenciario orientado a la reeducación y reinserción social de los internos, sin descuidar la custodia y vigilancia durante su permanencia.
CSIF advierte que la incorporación de funcionarios en prácticas procedentes de las nuevas promociones no solo contribuiría a mitigar la sobrecarga laboral en el corto plazo, sino que es esencial para asegurar la estabilidad y funcionamiento futuro del centro.
En la actualidad, el centro cuenta con funcionarios en prácticas de dos promociones: 2 de la promoción 2023 y 8 de la promoción 2024, una cifra claramente insuficiente para cubrir las necesidades del establecimiento.
Desde el sindicato señalan que los cambios en la planificación y la reducción del número de efectivos asignados a Ceuta en las últimas promociones han agravado la situación, incrementando la carga de trabajo, el estrés, el agotamiento y la desmotivación entre los empleados.
Este contexto genera un círculo vicioso, ya que el aumento del absentismo derivado de estas sobrecargas empeora el ambiente laboral y provoca un mayor número de bajas por problemas de salud física y mental, afectando gravemente al funcionamiento general del centro penitenciario.


