13.4 C
Ceuta
jueves, abril 9, 2026
Publicidadspot_img
InicioSanidadDemanda millonaria al Sergas por error médico que dejó tetrapléjico a un...

Demanda millonaria al Sergas por error médico que dejó tetrapléjico a un paciente

Lo que empezó como un ingreso hospitalario por pancreatitis terminó en una situación irreversible para Agapito, un hombre de 48 años que ahora presenta tetraplejia y una discapacidad total del 100%. El motivo fue la administración de un medicamento al que era alérgico, a pesar de que esta advertencia estaba registrada en su historial clínico.

Un error reconocido y tachado

El hecho tuvo lugar en el Hospital Montecelo de Pontevedra. Según la demanda interpuesta por Bley Abogados, una enfermera suministró a Agapito un analgésico, probablemente metamizol (comercialmente Nolotil). Inmediatamente, el paciente sufrió un shock anafiláctico seguido de una parada cardiorrespiratoria que causó un daño cerebral grave.

Las evidencias aportadas al juzgado de Madrid son contundentes:

  • En la hoja de administración de medicamentos aparece «metamizol» escrito a mano y posteriormente tachado.
  • Los informes de la UCI indican explícitamente una «posible administración accidental» de este fármaco.
  • El historial clínico del paciente señalaba un antecedente de shock anafiláctico por esta misma sustancia.

Disputa por la indemnización: ¿Cuál es el valor de una vida?

Francisco Daniel, hijo del afectado, reclama 1,4 millones de euros a Relyens, aseguradora del Servicio Gallego de Salud (Sergas). Esta cantidad busca cubrir las terapias y cuidados que Agapito necesitará durante su esperanza de vida, estimada por los peritos en 26 años.

No obstante, la aseguradora ha provocado molestia en la familia al intentar reducir la indemnización a 206.488 euros. Su justificación es limitar la esperanza de vida del paciente a cinco años por complicaciones médicas que, según el hijo, no han sido evaluadas personalmente.

«Quieren dar a entender que si mi padre no vive más de cinco años, nos estaríamos beneficiando económicamente. Mi único deseo es que disponga de las terapias necesarias para mejorar su calidad de vida», afirma Francisco Daniel.

«Encerrado en su propio cuerpo»

Actualmente, Agapito solo puede comunicarse mediante movimientos de ojos y boca, sin poder hablar, y requiere alimentación por sonda gástrica. Su hijo relata que antes del error médico, su padre era una persona activa y practicaba fútbol.

A pesar del «abandono social» que denuncia la familia, Agapito ha experimentado ligeras mejorías gracias a una rehabilitación privada que su hijo financia a través de campañas de microfinanciación en redes sociales bajo el lema «Luchandopormilsonrisasdemipapa».

Este caso resalta la importancia fundamental de los protocolos de seguridad hospitalaria. «Comprobar las alergias es una medida básica», recuerda Francisco Daniel, cuya vida, al igual que la de su padre, cambió por completo tras una administración que nunca debió ocurrir.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

LO ÚLTIMO