El ámbar cántabro impacta en la paleontología europea con la detección de la Cretevania orgonomecorum
Cantabria consolida su papel como uno de los focos principales en la paleontología mundial. Un grupo multidisciplinar de científicos ha descrito una nueva especie de avispa evánida, denominada Cretevania orgonomecorum, que se ha conservado en excelentes condiciones dentro de un fragmento de ámbar con una antigüedad de 105 millones de años. Este hallazgo, divulgado en la revista Palaeoentomology, constituye un avance significativo para el conocimiento de la biodiversidad cretácica en Europa.
Herramientas avanzadas para estudiar el pasado
La notable calidad del ámbar extraído en El Soplao, reconocido por preservar tejidos blandos y estructuras frágiles que no se encuentran en otros yacimientos, facilitó un análisis detallado. Con la ayuda de microscopía confocal y técnicas tridimensionales, los expertos examinaron características anatómicas con una precisión inédita:
- Estructura alar: La particularidad en la venación de las alas fue clave para distinguir esta avispa de otras especies del género Cretevania previamente halladas en yacimientos de China y Myanmar.
- Características morfológicas: Se analizaron con gran exactitud la forma de las antenas, el tórax y la configuración de las patas, detalles que confirman su condición como especie desconocida hasta ahora para la comunidad científica.
Un contexto evolutivo del Cretácico
En el Cretácico medio, la región que hoy es la Península Ibérica estaba compuesta por un conjunto de islas rodeadas por mares cálidos tropicales. En este entorno, las avispas evánidas desempeñaron un papel importante como fósiles guía, lo que permitió a los paleontólogos establecer con mayor precisión la datación de los estratos sedimentarios.
- Importancia para la ciencia: Enrique Peñalver, investigador del IGME-CSIC, subraya que este descubrimiento no solo amplía el catálogo de insectos, sino que redefine la taxonomía interna del género y mejora nuestro entendimiento de la evolución de estos himenópteros en los ecosistemas actuales.
El Soplao, un registro fósil excepcional
El yacimiento de El Soplao, situado entre los municipios de Herrerías, Valdáliga y Rionansa, va más allá de su función turística. Esta cavidad, formada en una zona costera antigua donde coexistían ambientes terrestres y marinos bajo un clima tropical, generó condiciones idóneas para que la resina atrapara organismo del Cretácico, conservándolos hasta hoy.
Se han identificado más de 1.500 inclusiones fósiles en el ámbar de este yacimiento, de las cuales más de 30 corresponden a especies nuevas. Desde hongos hasta restos vegetales e insectos complejos, cada fósil contribuye a reconstruir escenas de un periodo desaparecido, posicionando a El Soplao como una fuente valiosa para la investigación científica.
El Gobierno de Cantabria, mediante el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, ha valorado positivamente esta colaboración internacional, que ha contado con la participación de instituciones reconocidas como el IGME-CSIC, la Universidad de Oxford y la Academia China de las Ciencias, entre otras.


