Una operación de los Carabinieri ha puesto al descubierto una situación preocupante en el sur de Italia: el clan mafioso Contini había establecido el Hospital San Giovanni Bosco de Nápoles como su base para operaciones logísticas y financieras. La investigación, impulsada por el testimonio de un colaborador de la justicia, ha resultado hasta ahora en tres detenciones y una orden de arresto internacional.
Un hospital sometido al «poder intimidatorio» del clan
La influencia del clan no se limitaba a meras interferencias externas, sino que ejercía un control total sobre las actividades diarias del centro sanitario. A través de amenazas, extorsión y violencia, el clan Contini logró la aquiescencia de funcionarios, personal médico y empresas proveedoras para llevar a cabo diversas actividades ilegales.
Servicios públicos puestos al servicio del delito:
- Gestión ilegal de servicios: El clan se adueñó de los bares, máquinas expendedoras y áreas de descanso sin pagar alquiler ni contar con las licencias pertinentes, imputando los costes de suministros (electricidad y agua) a las cuentas del hospital.
- Traslados irregulares: Se identificó el transporte ilícito de cadáveres en ambulancias para evitar el uso de servicios funerarios oficiales, en connivencia con una asociación de emergencias.
- Certificados y admisiones «a medida»: La red facilitaba ingresos hospitalarios sin respetar los protocolos adecuados y emitía certificados médicos falsificados para obtener la excarcelación de miembros del grupo criminal.
Fraudes a gran escala y blanqueo de capitales
La pesquisa también reveló que el hospital se utilizaba para defraudar a compañías aseguradoras. Con la colaboración de médicos sumisos, el clan simulaba accidentes de tráfico, contrataba testigos falsos y fabricaba informes periciales fraudulentos.
La función esencial del abogado del clan
Entre los investigados figura un abogado que desempeñaba un papel crucial en la estructura criminal. Según los Carabinieri, este profesional no solo transmitía información a los miembros encarcelados, sino que gestionaba las pensiones mensuales para las familias de los mafiosos. Además, asesoraba sobre la inversión de ganancias procedentes de las estafas en bienes de lujo, incluidos inmuebles, vehículos de alta gama y obras de arte.
Delitos y acusaciones atribuidas
La lista de cargos contra los implicados es amplia, reflejando la gravedad de esta infiltración:
- Asociación mafiosa y participación armada.
- Corrupción y falsificación de documentos oficiales.
- Extorsión, usura y blanqueo de capitales.
- Acceso no autorizado a sistemas informáticos.
Esta operación policial evidencia la vulnerabilidad de las instituciones públicas frente al poder de la camorra napolitana, que ha llegado a penetrar en infraestructuras críticas destinadas a la salud de la población.


