Un ciudadano canadiense fue atacado al salir de un restaurante en la calle Claudio Coello por una banda que planeaba trasladarlo a Elche para acceder a sus cuentas de Bitcoin.
Una cena que se esperaba tranquila en el exclusivo barrio de Salamanca concluyó con una rápida operación policial. La Policía Nacional rescató a un empresario canadiense de alto poder adquisitivo que había sido secuestrado por un grupo de origen serbio. Los delincuentes, que habían seguido a la víctima desde Barcelona, organizaron el secuestro con la intención de acceder a sus activos en criptomonedas.
Un ataque con gas pimienta y agresión física
El asalto ocurrió alrededor de las 23:00 horas del pasado lunes. Al salir de un establecimiento en la calle Claudio Coello, la víctima fue sorprendida por dos individuos corpulentos que utilizaron gas pimienta para incapacitarlo. Tras una agresión violenta que le provocó heridas graves en el rostro, el empresario fue forzado a subir a una furgoneta de alquiler con matrículas falsas.
Durante el enfrentamiento, los secuestradores trataron sin éxito de quitarle un reloj valorado en 100.000 euros, aunque su objetivo principal eran los bienes digitales del afectado. El plan consistía en trasladarlo a Elche (Alicante) para obtener sus claves de acceso a las carteras de Bitcoin mediante torturas.
La importancia de diez minutos
La participación de los ciudadanos fue determinante para el éxito policial. Varios testigos alertaron sobre una pelea con armas blancas, aportando una fotografía y la descripción del vehículo involucrado. En menos de diez minutos, patrullas del distrito de Salamanca localizaron la furgoneta cerca de Atocha.
Ante la presencia policial, los sospechosos huyeron a pie. El resultado de la intervención fue el siguiente:
- Dos detenidos: De nacionalidad serbia, que llegaron a Madrid en AVE dos días antes para preparar el secuestro.
- Un fugitivo: Un tercer implicado logró escapar.
- La liberación: La víctima aprovechó la confusión durante el control policial para salir por su cuenta de la furgoneta. Aunque maniatado con bridas y cubierto de sangre, pudo huir y fue trasladado a un hospital por un taxista.
Bandas móviles y la evolución del crimen digital
En el interior del vehículo, la policía encontró las placas originales de matrícula ocultas, así como restos de una pastilla que los secuestradores intentaron forzar a ingerir a la víctima.
Desde el sindicato policial SUP han advertido sobre el incremento de estas bandas móviles con alta agresividad. Este incidente refleja una tendencia creciente: delincuentes profesionales que no solo buscan joyas o dinero en efectivo, sino que emplean secuestros relámpago para acceder a patrimonios digitales que son difíciles de rastrear.


