La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal vinculada a más de cien robos en gasolineras, comercios y hogares en las provincias de Murcia, Alicante, Almería, Granada, Albacete y Cuenca, con la detención de cuatro individuos.
La operación, llamada Gasfilter-Seagas, permitió efectuar tres registros en Beniel (Murcia) y Palomares (Almería), donde los agentes se incautaron de más de 12.000 euros, dos vehículos y cerca de 50 piezas de joyería, además de prendas utilizadas en los robos.
Las pesquisas comenzaron en julio tras detectar múltiples asaltos en gasolineras de Murcia y Alicante que seguían un mismo patrón: los delincuentes se desplazaban por la noche en vehículos robados, forzaban las instalaciones con mazas y sustraían en cuestión de minutos el dinero de las cajas registradoras y de las máquinas expendedoras de tabaco, que abandonaban posteriormente en zonas apartadas una vez vaciadas.
Entre septiembre y noviembre, la banda perpetró robos en las provincias de Almería, Murcia, Alicante, Albacete, Cuenca y Granada. Uno de los hechos más relevantes fue un robo con violencia en la pedanía murciana de Llano de Brujas, donde varios encapuchados sustrajeron aproximadamente 80.000 euros de una gasolinera.
Las autoridades comprobaron también que los sospechosos actuaban en locales de hostelería y viviendas habitadas, empleando la violencia cuando era necesario. Durante noviembre y diciembre, centraron sus acciones en Lorca y Mazarrón, y aprovecharon las fechas de Nochebuena y Nochevieja para robar en domicilios de Albacete, llevándose dinero, joyas y vehículos.
Dos de las detenciones tuvieron lugar mientras los presuntos implicados se dirigían a Almería con intención de trasladarse, encontrándose bajo los asientos del vehículo numerosas piezas de joyería sustraídas. Los otros dos arrestados fueron localizados en San Javier y Cartagena (Murcia).


