La ministra Milagros Tolón inaugura la Conferencia Sectorial con la meta de alcanzar un amplio consenso, especialmente con las comunidades autónomas gobernadas por el PP, para disminuir la cantidad de alumnos por aula desde el curso 2026-2027.
Este viernes la educación en España afronta un momento decisivo. Milagros Tolón, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, dirige su primera Conferencia Sectorial con los responsables autonómicos, con el propósito de persuadir a todas las regiones sobre las ventajas del nuevo anteproyecto de ley destinado a mejorar las condiciones laborales del profesorado.
El proyecto normativo, que procede de la etapa de Pilar Alegría y cuenta con el respaldo sindical, no solo pretende disminuir la carga laboral del profesorado, sino también cambiar la configuración de las aulas en todo el país.
Menos alumnos, mayor inclusión
El centro de la reforma es la disminución de las ratios. La propuesta establece reducir los actuales máximos de 25 y 30 alumnos en Primaria y Secundaria hacia un límite de 22 en Infantil y Primaria, y 25 en la ESO.
Asimismo, la norma incorpora un criterio de equidad clave: el alumnado con Necesidades Educativas Especiales (NEE) contará como dos plazas, con el fin de asegurar una atención más individualizada y evitar la saturación en los centros que apuestan por la inclusión.
Aspectos destacados de la ley:
- Jornada lectiva: Se fija un máximo de 23 horas semanales para Primaria y 18 horas para Secundaria.
- Calendario: El Gobierno estima que las modificaciones en inclusión y jornada docente se apliquen a partir del curso 2026-2027.
- Inversión inmediata: En la sesión prevista también se aprobará la distribución de 58,5 millones de euros para ayudas en libros de texto y material escolar para 2026.
Un contexto político desafiante
Pese a que el Consejo Escolar del Estado apoyó el texto por unanimidad, la ministra Tolón debe enfrentar el desafío de sumar a las comunidades autónomas dirigidas por el Partido Popular. Desde territorios como Madrid, sostienen que ya cuentan con planes propios de reducción de ratios. Por su parte, los sindicatos advierten que el efecto de la disminución de la jornada puede ser limitado, puesto que varias autonomías ya han implementado rebajas similares.
Además, se anticipa que la tramitación parlamentaria, prevista para unos tres meses tras su aprobación en el Consejo de Ministros, será intensa. Grupos como Sumar han solicitado límites más estrictos (un máximo de 20 estudiantes por aula), y los sindicatos buscarán incluir beneficios adicionales, como mejoras en la jubilación y extensión de la jornada reducida para docentes mayores de 55 años.


