España se establece como uno de los países punteros en la Unión Europea en cuanto a escolarización temprana, sobrepasando ampliamente las metas establecidas por Bruselas. No obstante, este dato favorable oculta una situación compleja en la operativa diaria de las escuelas infantiles: altas ratios que alcanzan el límite y desigualdades en las condiciones laborales, que han motivado protestas y paros en el sector.
Cifras destacadas: España por encima del promedio europeo
Según los informes del Ministerio de Educación, la tasa de escolarización en el rango de 0 a 3 años alcanza el 55,8%, superando notablemente la media de los 27 países de la Unión Europea, situada en el 37,5%, y adelantándose al objetivo comunitario del 45% previsto para 2030.
- Centros: En la actualidad hay 11.330 centros, de los cuales 6.000 son públicos y 5.400 privados.
- Alumnado: El curso pasado se matricularon cerca de medio millón de niños (491.307).
- Líderes por CCAA: Andalucía encabeza la cifra con más de 108.000 menores escolarizados, seguida por Madrid y Cataluña.
La problemática: ratios elevadas y disparidad salarial
A pesar de no ser una etapa obligatoria, la demanda ha incrementado desde el 35% en 2017 casi hasta el 56% actual, generando saturación en las aulas. Mientras que la normativa permite una ratio de hasta 20 niños por aula para edades de 2 a 3 años, las recomendaciones europeas sugieren que no debería haber más de 6 niños por educador.
Perspectiva del sector: La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI), que promueve una huelga indefinida en Madrid, denuncia que en numerosas regiones se priorizan aspectos económicos sobre la calidad educativa. Las diferencias en los salarios son significativas: en centros públicos, los sueldos alcanzan aproximadamente 1.700 euros, mientras que en otras entidades apenas llegan al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Demandas principales: hacia una «pareja educativa» estable
El personal docente solicita a las comunidades autónomas, responsables directas, y al Gobierno central, la implantación de regulaciones que mejoren sus condiciones laborales. Entre sus reclamaciones destacan:
- Reducción de ratios: Ajustar los números a los estándares europeos para asegurar una atención más personalizada.
- Pareja educativa: Contar con dos profesionales por aula de forma permanente.
- Uniformidad laboral: Establecer un marco estatal que evite la precariedad derivada de modelos de gestión indirecta o externalizada.
- Equivalencia pedagógica: Asignar horas no lectivas para tareas administrativas y de preparación, similar al ciclo de 3 a 6 años.
Acciones políticas en el Congreso
Ante las manifestaciones en Madrid y Barcelona, la ministra de Educación, Milagros Tolón, ha anunciado que analizará la posibilidad de incluir una disposición adicional en la Lomloe, que regule específicamente esta etapa educativa. Actualmente, una proposición no de ley está en trámite en el Congreso para que este servicio sea considerado un ciclo educativo con todas las garantías, y no sólo una herramienta para la conciliación familiar.


