Estados Unidos y Marruecos celebrarán en diciembre una cumbre clave para reforzar su cooperación en defensa, en un contexto marcado por el creciente entendimiento entre ambos países y las tensiones de Washington con España en materia militar.
El encuentro tendrá lugar en la capital estadounidense bajo el marco del Comité Asesor de Defensa bilateral (Defense Consultative Committee), un foro de alto nivel en el que autoridades civiles y militares analizan la evolución de la cooperación estratégica y fijan las prioridades para los próximos años.
Una relación en plena expansión
La cita se enmarca dentro de la hoja de ruta de cooperación en defensa 2020-2030 que comparten ambos países, centrada en la modernización de las Fuerzas Armadas marroquíes, la interoperabilidad entre ejércitos y la seguridad regional, especialmente en el norte de África y el Sahel.
Este comité, que se reúne cada dos años alternando entre Rabat y Washington, celebró su última edición en mayo de 2024 en Marruecos. La próxima sesión, prevista para diciembre, servirá para consolidar una relación que atraviesa uno de sus mejores momentos.
Además de la planificación estratégica, en estas reuniones se abordan ejercicios militares conjuntos como el African Lion, uno de los mayores despliegues militares en el continente africano.
Movimientos previos y refuerzo estratégico
Como antesala a la cumbre, el subsecretario adjunto de Defensa para Asuntos Africanos de Estados Unidos, Bryan J. Ellis, visitó Marruecos el pasado mes de enero. Durante su estancia, mantuvo reuniones con mandos militares y recorrió varias instalaciones estratégicas, entre ellas la base aérea de Ben Guerir, considerada una de las más importantes del país.
Estos contactos reflejan el interés de Washington por consolidar a Marruecos como aliado clave en la región, en un momento en el que el escenario geopolítico en África gana relevancia por la presencia de grupos yihadistas y la creciente influencia de potencias como Rusia.
El trasfondo: Rota y Morón en el foco
El fortalecimiento de los lazos entre Estados Unidos y Marruecos contrasta con las tensiones existentes entre Washington y el Gobierno español.
Las discrepancias sobre el gasto en defensa, la negativa de España a permitir el uso de sus bases en determinadas operaciones y el acercamiento del Ejecutivo a China han generado fricciones con la administración estadounidense.
En este contexto, círculos cercanos al entorno político estadounidense han planteado la posibilidad de replantear la presencia militar en bases como Rota y Morón de la Frontera.
Según informaciones publicadas en medios internacionales, la Casa Blanca estaría evaluando la reubicación de tropas en países considerados más alineados con sus intereses estratégicos.
Limitaciones de un posible traslado
No obstante, expertos señalan que un traslado de este tipo presenta importantes obstáculos.
La base de Rota cuenta con infraestructuras avanzadas, una ubicación estratégica en el Estrecho y décadas de inversión que la convierten en un punto clave para operaciones militares complejas. Además, su integración en la estructura de la OTAN, especialmente en sistemas como el escudo antimisiles, dificulta su sustitución por instalaciones en países no miembros de la Alianza.
Aunque Marruecos ha avanzado en la modernización de sus capacidades militares —con bases como la de Ben Guerir en proceso de adaptación a estándares estadounidenses—, aún existen limitaciones para asumir funciones equivalentes a las de las bases españolas.
Una alianza con proyección
Pese a ello, la cumbre de diciembre evidencia la apuesta estratégica de Estados Unidos por Marruecos como socio prioritario en el norte de África.
El encuentro servirá para definir los próximos pasos de una cooperación militar en expansión, en un escenario internacional cada vez más marcado por la competencia geopolítica y la necesidad de alianzas sólidas.



