El técnico alerta del peligro del Leganés, ensalza la temporada del equipo y lanza un mensaje contundente: “Habrá jugadores deseando venir aquí”
La Agrupación Deportiva Ceuta afronta este fin de semana un nuevo examen competitivo ante el Leganés, en un contexto marcado por la igualdad extrema que define la categoría. Lejos de confiarse ante un rival en horas bajas, el técnico ceutí ha advertido del riesgo que supone este tipo de escenarios, donde la necesidad puede convertir a cualquier equipo en un adversario imprevisible.
“El Leganés es un arma de doble filo”, subrayó el entrenador, recordando que en esta liga no existen certezas. Una competición que no dudó en calificar como “una bendita locura”, en la que las dinámicas cambian con rapidez y donde ningún equipo está a salvo de encadenar victorias o derrotas en cuestión de semanas.
Regularidad en medio del caos
En ese entorno inestable, el Ceuta ha logrado sostener una línea competitiva reconocible, siendo capaz de reaccionar ante momentos adversos y mantenerse en la zona media-alta de la clasificación. Una regularidad que, según el técnico, es uno de los grandes méritos del equipo.

“Aquí nadie se libra de una mala racha, pero nosotros hemos sabido romperlas rápido”, explicó, poniendo en valor el trabajo colectivo y la capacidad de adaptación del grupo.
La asignatura pendiente como visitante
El rendimiento fuera de casa sigue siendo uno de los puntos de mejora. Sin embargo, el entrenador relativizó esta circunstancia, recordando que el factor local sigue siendo determinante en el fútbol profesional.
“Si hiciéramos fuera los mismos números que en casa, estaríamos hablando de otra cosa”, afirmó. Más allá de lo estadístico, apuntó a un componente emocional: “Fuera, en ciertos momentos, aún tenemos pequeños complejos. En casa somos más valientes”.
Un equipo que empieza a cambiar su estatus
Uno de los mensajes más contundentes de la comparecencia llegó al abordar el interés de otros clubes por futbolistas del Ceuta. Lejos de centrarse en posibles salidas, el técnico cambió el foco hacia el crecimiento del propio club.
“El 99,9% de la plantilla debe preocuparse de que el Ceuta quiera contar con ellos”, aseguró, dejando claro que el contexto ha cambiado.
El Ceuta ya no es solo un equipo competitivo, sino un proyecto que empieza a generar interés:
“Habrá muchos jugadores que deseen venir aquí a luchar por un puesto”.
Una afirmación que refleja un cambio de percepción en torno al club, que comienza a consolidarse como una opción atractiva dentro de la categoría.
Una temporada que aún no se valora en su justa medida
El entrenador también quiso detenerse en el rendimiento global del equipo, al que considera por encima de las expectativas iniciales.
“Este era un año para sufrir mucho, pero no ha sido así. Probablemente sea el más tranquilo de mi carrera”, confesó.
Más aún, advirtió de que el verdadero reconocimiento llegará con el tiempo:
“Aún no somos conscientes de lo que estamos haciendo. Cuando termine la temporada, habrá que valorarlo y celebrarlo como merece”.
Eficacia y solidez, claves inmediatas
En el plano deportivo, el técnico identificó dos aspectos determinantes para el crecimiento inmediato del equipo:
- Mejorar la eficacia en ataque, tras generar numerosas ocasiones sin el acierto necesario en los últimos metros.
- Aumentar la solidez defensiva, evitando que las pocas oportunidades del rival se traduzcan en goles.
“Mantener la portería a cero te acerca siempre a puntuar, pero no es sencillo. Ahí tenemos que dar un paso adelante”, explicó.
Doce partidos para decidirlo todo
Con el tramo final de la temporada ya en marcha, el mensaje al vestuario fue claro y directo: máxima concentración.
“Quedan 12 partidos para disfrutarlos, pero también para que cada uno demuestre que quiere seguir”, advirtió.
Un aviso que va más allá de lo deportivo y apunta a la planificación futura del club, donde el rendimiento inmediato será clave para definir la continuidad de muchos jugadores.
Bajas importantes y oportunidades
El Ceuta afrontará el próximo compromiso con varias ausencias relevantes, entre ellas Campaña, Noé, Cuqui, Marc y Rubén. Este último ha sido intervenido tras arrastrar molestias en el tobillo durante toda la temporada.
“Ha hecho un esfuerzo enorme por seguir, pero ya no podía más. Esperamos recuperarlo en dos o tres semanas”, señaló el técnico.
Ante este escenario, se abre una oportunidad para los menos habituales:
“Es el momento de que aparezcan y demuestren por qué están aquí”.
Un proyecto en crecimiento
El Ceuta encara el tramo decisivo de la temporada con una mezcla de ambición, realismo y confianza. En una liga donde la incertidumbre es la única constante, el equipo ha encontrado en la regularidad su mayor fortaleza.
Más allá de los resultados, el discurso del técnico deja entrever algo más profundo: el Ceuta no solo compite, sino que empieza a construir un proyecto sólido, reconocible y cada vez más atractivo dentro del fútbol profesional.


