El aumento de la tensión bélica en el golfo Pérsico ha afectado directamente a los conductores en España. Tras el ataque ocurrido el 28 de febrero y el bloqueo del estrecho de Ormuz —vía utilizada para el paso del 20% del petróleo mundial—, los precios en las estaciones de servicio han experimentado un fuerte incremento. Según datos recientes del Ministerio de Transición Ecológica, el diésel ha subido un 20% y la gasolina un 10% en poco más de una semana.
El diésel vuelve a ser más caro que la gasolina
Una consecuencia destacada de esta situación es que el precio del gasóleo ha superado nuevamente al de la gasolina, un fenómeno que no se observaba desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022. Mientras el barril de Brent supera los 100 dólares, en las estaciones de servicio madrileñas el diésel alcanza los 1,829 €/litro, en comparación con los 1,715 €/litro de la gasolina.
Especialistas indican que el diésel presenta una mayor volatilidad en Europa dado su vínculo con el mercado internacional, en contraste con la gasolina, que mantiene una mayor estabilidad gracias a la capacidad de refinación del continente.
Trabajadores enfrentan dificultades: «Incrementaré mi jornada en una hora diaria para compensar»
El efecto de esta situación resulta especialmente duro para profesionales del transporte, comerciales y autónomos que dependen exclusivamente de su vehículo privado. Los testimonios recogidos en las estaciones reflejan una combinación de frustración y aceptación:
- Comerciales: Quienes recorren hasta 1.000 km a la semana estiman que, si los precios se mantienen, finalizarán el mes con 200 euros menos en sus ingresos personales.
- Sector taxi: Los conductores denuncian que, al regirse por tarifas fijas, no pueden trasladar el incremento a los clientes. Algunos contemplan aumentar su jornada laboral hasta las 12 horas diarias para reducir el impacto económico.
- Sector construcción: Supervisores de obras alertan que el aumento en los costos logísticos inevitablemente se reflejará en el precio final de los productos y servicios.
Demandas para medidas inmediatas
Frente a esta subida, consumidores y sectores afectados han comenzado a solicitar que el Gobierno intervenga. Entre las medidas propuestas destacan:
- Restablecer la bonificación de 20 céntimos por litro aplicada en situaciones de crisis previas.
- Disminuir temporalmente el impuesto sobre los carburantes.
La incertidumbre acerca de la duración del conflicto en esta zona clave para la producción petrolera mantiene alerta a los usuarios, que han visto cómo llenar el depósito ha pasado de costar 55 euros a más de 70 en menos de una semana.


