El Consejo de Informativos de RTVE ha presentado un minucioso informe de 144 páginas donde concluye que los programas ‘Mañaneros 360’ (La 1) y ‘Malas lenguas’ (La 2) incumplen de manera frecuente las normas esenciales de información de la cadena pública. Este estudio, iniciado en mayo de 2025 tras recibir más de 100 quejas por parte de empleados internos, cuestiona la imparcialidad de los programas conducidos por Javier Ruiz, Adela González y Jesús Cintora.
Aspectos destacados del informe
Tras el análisis aleatorio de diversos episodios, el órgano de vigilancia interno identifica deficiencias que afectan a la confianza en RTVE:
• Parcialidad política: El documento destaca un claro desequilibrio a favor de las posiciones del Gobierno y el PSOE, mientras que los asuntos críticos hacia el Ejecutivo se minimizan o directamente se omiten.
• Déficit de rigurosidad: Señala que los contenidos no siempre se ajustan a criterios periodísticos y en ciertos casos contradicen la información elaborada por los Servicios Informativos de TVE.
• Rol de los presentadores: El informe muestra especial crítica hacia Javier Ruiz y Jesús Cintora, al considerar que sus intervenciones carecen de neutralidad y que no desempeñan su papel de moderadores imparciales, llegando a interrumpir abruptamente a quienes expresan opiniones divergentes.
Transparencia y externalización
Uno de los aspectos más preocupantes señalados es la existencia de una «responsabilidad editorial poco clara». El Consejo advierte que ciertas decisiones relevantes sobre contenidos informativos parecen estar en manos de personas externas a RTVE, contraviniendo la Ley 17/2006 y el Mandato Marco de la entidad. La externalización de estos programas a productoras externas se identifica como la causa principal de la pérdida de control sobre la neutralidad y el rigor que debe garantizar una televisión pública.
Errores específicos y consecuencias
El informe detalla errores significativos, como la emisión de informaciones incorrectas —mencionando un caso rectificado referente a una «bomba lapa»— y problemas en la identificación de colaboradores. Según el Consejo, estas prácticas generan que expertos y fuentes cualificadas eviten participar en los informativos afectados, lo que perjudica la imagen de RTVE.
«La emisión de contenidos que no se rigen por estándares periodísticos afecta negativamente a la credibilidad de RTVE» — Palabras del informe del Consejo de Informativos.


