La suspensión del centrocampista francés obliga al entrenador a replantear el equipo para la vuelta en Múnich. La reincorporación del defensa brasileño y la inclusión de Jude, fundamentales para afrontar el encuentro en el Allianz Arena.
El Real Madrid ya enfoca su atención en el Allianz Arena con la meta de revertir el 1-2 de la ida. No obstante, la ausencia por tarjeta amarilla de Aurélien Tchouameni en la primera fase complica el armado del equipo, dejando un hueco en el mediocampo que Álvaro Arbeloa debe solucionar de inmediato.
A pesar de la derrota en el Bernabéu, el equipo mantiene el ánimo debido a la estrecha diferencia en el marcador y a las buenas noticias surgidas desde la zona médica y el rendimiento de jugadores clave.
Regresa el “mejor defensa central del mundo”
Una de las modificaciones más confirmadas en la alineación será la vuelta de Éder Militao. Después de sus destacados minutos frente al Mallorca y el Bayern en el partido de ida, el defensa brasileño parece haber recuperado la condición física necesaria para encuentros decisivos.
Arbeloa no dudó en valorar su rendimiento: “Cuando está en forma, considero que es el mejor central del mundo. Jugar a su lado es como contar con dos futbolistas”. Su incorporación implicaría retirar a Huijsen del once, sumando la experiencia y la firmeza requeridas para contrarrestar las rápidas ofensivas alemanas.
Bellingham retoma protagonismo
Otra novedad probable será la presencia de Jude Bellingham. Aunque comenzó en el banquillo en la ida por su reciente regreso a la competición, el inglés impactó el partido durante los treinta minutos en los que estuvo en el campo. Su vigor y capacidad para generar situaciones ofensivas en transiciones rápidas son justo lo que el Madrid necesita para plantear resistencia en Múnich. Su inclusión podría implicar ajustes en el mediocampo, donde Thiago Pitarch estaría en riesgo de perder su lugar.
La cuestión del “5”: ¿Camavinga, Valverde o una alternativa?
La gran incógnita reside en quién cubrirá la baja de Tchouameni para mantener el equilibrio defensivo. Arbeloa considera tres opciones principales:
- Eduardo Camavinga: Sería el reemplazo natural, aunque su falta de disciplina táctica puede ser problemática frente a un ataque tan dinámico como el del Bayern. Su distracción en el gol sufrido ante el Mallorca ejemplifica los riesgos que implica su irregularidad posicional.
- Fede Valverde: Retrasar al uruguayo para formar un doble pivote con Thiago o Camavinga. A pesar de destacar habitualmente en la banda derecha, su capacidad física permitiría cumplir con las exigencias defensivas del centro del campo.
- La alternativa ‘central’: Apostar por formaciones utilizadas anteriormente por Mourinho o Ancelotti, situando a un defensa como Huijsen o Alaba en el mediocampo. Es una apuesta arriesgada, pero aportaría la solidez que se pierde sin Tchouameni.
Mientras los aficionados del Madrid mantienen la esperanza de una noche memorable, Arbeloa continúa evaluando una alineación que debe ser precisa para superar el reto en territorio alemán sin la presencia de su habitual baluarte defensivo.


