El índice de referencia concluye marzo con una media del 2,56%, registrando su mayor alza desde octubre de 2022. La tensión geopolítica en Oriente Medio frena la tendencia descendente y eleva el coste anual de los préstamos hipotecarios.
La dinámica del mercado hipotecario en España ha sufrido un cambio inesperado a causa del contexto internacional actual. El euríbor, indicador principal para la mayoría de las hipotecas variables en el país, ha reaccionado rápidamente a las tensiones geopolíticas provocadas por la guerra en Irán, iniciada a finales de febrero. Este conflicto ha generado incertidumbre en los mercados financieros y, por consiguiente, afecta a los consumidores españoles, que verán un aumento notable en sus cuotas mensuales tras meses de relativa estabilidad.
Este índice es muy sensible a los movimientos macroeconómicos y suele anticipar las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) respecto a los tipos de interés. En las últimas semanas, el euríbor ha registrado valores máximos, lo que implica un incremento inmediato en el coste de los préstamos. De acuerdo con los datos del comparador ‘HelpMyCash’, el índice cerrará marzo con una media mensual del 2,56%, la mayor subida en un solo mes desde octubre de 2022.
Un aumento causado por el conflicto armado
La comparación con periodos previos muestra la magnitud del aumento. En octubre de 2022, el euríbor pasó del 2,233% al 2,629%, impulsado por la inflación vinculada a la guerra en Ucrania. En esta ocasión, el patrón se repite: el índice subió del 2,221% en febrero al 2,56% en marzo. Desde ‘HelpMyCash’ advierten que este nivel podría mantenerse o incluso aumentar si el conflicto en Irán continúa sin solución a corto plazo, lo que será un obstáculo financiero para quienes tengan revisión hipotecaria mensual o anual.
Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un tipo constituido por euríbor más un diferencial del 1%, la cuota mensual se incrementará de 743 a 756 euros. Esto representa un gasto extra de 160 euros al año. En caso de revisiones semestrales para este préstamo, las cuotas subirán de 725 a 756 euros, con un coste adicional de 186 euros por semestre.
Otros análisis sectoriales presentan un panorama más pesimista. El comparador Kelisto estima, sumando el concepto de «ahorro no materializado» – la reducción que se habría aplicado si el conflicto no hubiera empezado –, un impacto total de 340 euros anuales en el bolsillo del hipotecado.
Incertidumbre y opciones para protegerse
El escenario futuro dependerá de la evolución de la guerra. Miquel Riera, analista hipotecario de ‘HelpMyCash’, señala que el euríbor podría alcanzar el 2,7% o superarlo antes de finalizar el año. Sin embargo, si el conflicto se resuelve, el índice podría regresar a niveles cercanos al 2,3%.
Dada esta volatilidad, los usuarios buscan maneras para resguardar su economía. Mientras que los bancos ya aumentan el precio de las hipotecas fijas negociadas actualmente, quienes poseen hipotecas variables pueden recurrir a alternativas legales:
• Novación: renegociar con la entidad bancaria las condiciones del contrato para cambiar el tipo de interés, por ejemplo, pasando a una modalidad fija o mixta.
• Subrogación: trasladar el préstamo a otra entidad financiera para obtener mejoras en las condiciones y en el tipo aplicado.
• Reducción del diferencial: acordar una disminución en la parte fija que se suma al euríbor para determinar el interés final.


