En una carta formal dirigida al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, Sidi Omar, representante del Frente Polisario ante las Naciones Unidas, solicitó a la comunidad internacional que rechace el plan de autonomía ofrecido por Rabat. El documento afirma que esta propuesta no debe ser considerada como el único mecanismo para resolver el conflicto de descolonización del Sáhara Occidental, dado que vulnera el derecho fundamental a la autodeterminación.
El Frente Polisario basa su posición en la opinión consultiva emitida en 1975 por la Corte Internacional de Justicia, que concluyó que no existían vínculos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara Occidental antes de la ocupación.
Acusan distorsión y presión diplomática
El movimiento saharaui denuncia que Marruecos intenta engañar a los Estados miembros de la ONU vinculando la renovación del mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental) con su propuesta de autonomía.
• Sesgo en la interpretación: Según Omar, Marruecos interpreta de forma errónea las resoluciones del Consejo de Seguridad para presentar su plan como la única solución aceptable; sin embargo, esta interpretación ha sido refutada por países como Eslovenia durante las votaciones en la ONU.
• Potencia ocupante: La carta recuerda que las resoluciones de la Asamblea General de 1979 y 1980 identifican expresamente a Marruecos como una «potencia ocupante» sin soberanía ni jurisdicción legítima sobre el territorio.
Un precedente de riesgo para el orden internacional
El representante saharaui describió el plan marroquí como «sumamente peligroso» para la legalidad internacional, señalando:
1. Validación del uso de la fuerza: Aceptar la autonomía como única alternativa recompensaría la anexión territorial mediante la fuerza, violando la Carta de la ONU y el Acta Constitutiva de la Unión Africana.
2. Exclusión de la independencia: El Polisario insiste en que impedir la opción de independencia contraviene la Resolución 1514 (XV) sobre descolonización, la cual garantiza que los pueblos puedan decidir libremente su futuro.
Estancamiento desde 1991
El conflicto, que se originó tras la retirada de España en 1975 y la posterior ocupación marroquí, se mantiene sin avances significativos. Aunque en 1991 se acordó un alto el fuego con la promesa de realizar un referéndum de autodeterminación, esta consulta nunca se ha concretado.
• Controversia sobre el censo: Las discrepancias difíciles de resolver respecto a quiénes están habilitados para votar, especialmente en relación con los colonos marroquíes en la región, han obstaculizado cualquier progreso hacia una solución definitiva.
Para concluir, el Frente Polisario insta al Consejo de Seguridad a actuar de acuerdo con los principios fundacionales de la ONU, garantizando el derecho del pueblo saharaui a decidir su propio futuro mediante una votación que incluya todas las opciones permitidas por el derecho internacional.


