El presupuesto para organizar una primera comunión alcanza niveles similares al de una boda. En eventos más exclusivos, el costo puede superar los 15.800 euros, según la Asociación Española de Consumidores.
Actualmente, celebrar la primera comunión en España representa un reto económico para muchas familias. Un informe reciente de la Asociación Española de Consumidores indica que los costos han subido un 21% en comparación con el año anterior, situando el gasto promedio por niño en torno a los 6.812 euros.
El banquete: un gasto similar al de una boda
El estudio señala que las comuniones han dejado de ser eventos íntimos para transformarse en celebraciones más sofisticadas. El gasto en el banquete es la partida que más eleva el presupuesto, con precios por persona que varían entre 50 y 220 euros.
- Costo medio del banquete: Para una celebración estándar de 50 invitados, el importe promedio alcanza los 4.500 euros.
- Menús exclusivos: En eventos de mayor nivel, el gasto total puede llegar hasta 15.798 euros.
Vestimenta y accesorios
El gasto en ropa varía considerablemente según el género y el tipo de diseño seleccionado:
- Niñas: El conjunto y sus complementos tienen un precio desde 342 euros, pudiendo alcanzar hasta 3.038 euros en opciones premium. El gasto medio se sitúa en 976 euros.
- Niños: Para el traje del comulgante, especialmente el de estilo almirante, el coste medio es de 917 euros, con un rango que va desde 360 hasta 1.960 euros.
Servicios adicionales esenciales
Además de la comida y la vestimenta, se suman varios servicios que las familias consideran fundamentales:
- Vídeo del evento: Un gasto promedio de 1.050 euros.
- Fotografía: 220 euros de media.
- Recuerdos y detalles: 140 euros.
Consejos para ahorrar: Frente a este aumento de precios, la Asociación de Consumidores recomienda comparar diferentes presupuestos con suficiente antelación y, sobre todo, no recurrir a créditos rápidos que pueden afectar la economía familiar debido a sus altos intereses.
El aumento de los precios no se debe únicamente a la inflación en alimentos y ropa, sino también al crecimiento en la complejidad de las celebraciones, que ahora incluyen servicios de animación, decoraciones temáticas y espacios que compiten con el sector nupcial.


