El Ministerio de Migraciones aclara que el aprendizaje de lenguas cooficiales no es un requisito necesario para obtener la autorización inicial, aunque el informe de integración podrá evaluar el dominio del idioma en casos de prórroga.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, bajo la dirección de Elma Saiz, ha aclarado recientes informaciones respecto al papel de las lenguas cooficiales en el proceso de regularización extraordinaria para extranjeros. Fuentes del Ministerio han confirmado que saber catalán, o cualquier otro idioma oficial, no será obligatorio para conseguir la autorización inicial de residencia y trabajo.
Matices ante la influencia del Govern y ERC
Esta precisión se produce luego de que el Govern de la Generalitat y ERC manifestaran haber influido para incluir el conocimiento del catalán como un elemento relevante. No obstante, el Ministerio ha indicado que el Real Decreto, destinado a regularizar a personas extranjeras que residan en España antes del 31 de diciembre de 2025 y sin antecedentes penales, sigue en trámite y debe recibir informes de organismos como el Consejo de Estado.
Desde la cartera de Saiz subrayan que las contribuciones que se han admitido hasta ahora «no incluyen en ningún caso la obligatoriedad» de conocer alguna lengua para otorgar el permiso inicial. Sin embargo, el idioma tendrá un papel en fases posteriores.
Informe de integración y renovación del permiso
La principal modificación con respecto al borrador original se refiere a lo que ocurrirá después del primer año de vigencia del permiso. El Gobierno contempla dos alternativas:
- Prórroga de la regularización: Podrá concederse siempre que se mantengan las condiciones iniciales, pero requerirá un informe favorable de integración emitido por los servicios sociales de las comunidades autónomas.
- Evaluación del idioma: Este informe certificará, entre otros aspectos, la adquisición de las lenguas oficiales del territorio donde se reside. El Ministerio remarca que esto es «coherente» con la normativa actual de extranjería, similar a casos de arraigo, donde el conocimiento del idioma es un factor a valorar pero no excluyente.
Un texto aún en desarrollo
El proceso administrativo continúa y el texto definitivo podría incluir modificaciones adicionales después de pasar por el Foro para la Integración Social de los Inmigrantes (FISI). Por el momento, el Ejecutivo mantiene su postura de facilitar una vía de regularización que garantice seguridad jurídica y la incorporación laboral, dejando el aprendizaje de las lenguas como un elemento para valorar en las renovaciones y no como un requisito para la autorización inicial.


