Víctor Ábalos testifica ante el Tribunal Supremo en el comienzo del juicio por el ‘caso Koldo’. Afirma que las transferencias a su padre están documentadas y correspondían a apoyos económicos personales.
MADRID – En una sesión marcada por la atención mediática en los accesos al Tribunal Supremo, Víctor Ábalos, hijo del exministro de Transportes José Luis Ábalos, compareció como testigo para refutar las acusaciones relacionadas con el patrimonio familiar. Durante su declaración, fue enfático ante las preguntas acerca del origen del dinero que manejaba su padre: «No soy el custodio de nadie».
Transferencias documentadas frente a «entregas en efectivo»
El primogénito del exministro explicó que todas las operaciones bancarias hechas hacia su padre se realizaron con el único objetivo de brindarle ayuda económica tras el proceso de separación matrimonial del político socialista. Para ello, Víctor Ábalos indicó que llegó a solicitar un préstamo personal por 20.000 euros para cubrir los gastos de su padre.
Frente a las sospechas planteadas por la acusación popular —liderada por el PP— que fundamenta parte de su argumento en escuchas telefónicas donde Koldo García asegura que el hijo de Ábalos resguardaba dinero del exministro, el testigo fue claro:
- Rechazó cualquier pago en efectivo o la utilización de fondos provenientes de sus empresas en Colombia.
- Subrayó que «todo está registrado» y no hay opacidad en sus cuentas.
- Explicó que los mensajes cifrados relacionados con el «café» se referían a pedidos reales de grano colombiano: «Al señor Koldo García le gusta mucho el café».
Propiedades en cuestión
Uno de los temas centrales durante el interrogatorio giró en torno a dos inmuebles que la Fiscalía considera pagos realizados por el comisionista Víctor de Aldama: un apartamento en el Paseo de la Castellana y una vivienda unifamiliar en Cádiz.
Sobre el inmueble en Madrid, Víctor Ábalos comentó que su padre se sintió «engañado», ya que no llegó a tener las llaves y la propiedad estaba ocupada. En relación con el chalé de la costa gaditana, el testigo señaló que intentó gestionar un subarriendo para ayudar en las finanzas de su padre, aunque finalmente no pudo formalizarse debido a restricciones contractuales.
«Una situación difícil»
Al ser preguntado por la defensa, el hijo del exministro del PSOE describió la situación actual como un duro golpe para su entorno cercano, calificando el estado de su padre y allegados como «complicado».
El juicio continúa con el examen de la red de contratos para la adquisición de mascarillas, donde se pretende esclarecer si el asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama establecieron una estructura de beneficios en las sombras del Ministerio de Transportes con el conocimiento o la participación activa del exministro.


