La AD Ceuta sufrió este domingo una derrota por 2-0 frente a la SD Huesca en su visita al estadio El Alcoraz, en un encuentro condicionado por la expulsión de Marcos Fernández en la primera mitad y decidido por los locales tras el descanso.
El conjunto caballa afrontaba el choque con la intención de puntuar en uno de los campos más exigentes de la categoría y comenzó el partido mostrando personalidad y buen trato de balón. En los primeros compases generó varias aproximaciones peligrosas, especialmente por medio de Koné y del propio Marcos, además de un intento lejano de Campaña, mientras que el Huesca respondía con un planteamiento más directo.

Una expulsión que marcó el encuentro
El duelo dio un giro en el minuto 30, cuando el colegiado mostró la tarjeta roja a Marcos Fernández tras un choque con el guardameta Dani Jiménez al intentar rematar un balón en el área. La decisión, considerada rigurosa por el entorno ceutí, dejó al equipo con diez jugadores durante más de una hora.
A pesar de la inferioridad numérica, el bloque dirigido por José Juan Romero supo reorganizarse y mantuvo el orden defensivo hasta el descanso. El Huesca, aunque dominó territorialmente, no logró traducir su superioridad en ocasiones claras durante la primera mitad, encontrándose con un Ceuta sólido y competitivo.
El Huesca golpea tras el descanso
La segunda parte comenzó de la peor manera para los ceutíes. Apenas reanudado el juego, un error en la salida de balón permitió a Jordi Escobar adelantar al conjunto aragonés tras culminar un centro desde la banda y establecer el 1-0.
El Ceuta trató de reaccionar pese a la desventaja numérica y generó algunas llegadas, como un disparo de Koné que se marchó a córner y un mano a mano de Redru que no encontró portería. Sin embargo, cuando buscaba el empate, llegó el segundo tanto local: un fallo en la salida del portero Guille Vallejo fue aprovechado por Francisco Portillo para sentenciar el encuentro.
Sin reacción final
Con el marcador en contra y un jugador menos, el Ceuta intentó estirarse en los minutos finales, pero careció de la claridad necesaria para recortar distancias. El Huesca supo administrar su ventaja y cerró el choque con el 2-0 definitivo.
Tras esta derrota, el conjunto caballa deberá centrarse ya en su próximo compromiso liguero, en el que recibirá al Granada CF con el objetivo de recuperar sensaciones y volver a sumar puntos en la competición.


