El nuevo delegado del Gobierno de la Nación en Ceuta ha tomado posesión de su cargo en un acto institucional en el que ha reivindicado la “nobleza y lealtad” de la ciudad y ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo central con su estabilidad y desarrollo.
Durante su intervención, el recién nombrado representante del Gobierno en la ciudad ha agradecido la confianza depositada por el Ejecutivo y ha tenido palabras de reconocimiento hacia su predecesora, Cristina Pérez, por la labor desempeñada al frente de la institución.
El acto ha contado con la presencia del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, cuya asistencia ha sido interpretada como una muestra del “inequívoco compromiso” del Gobierno de España con Ceuta. El nuevo delegado ha subrayado que esa lealtad histórica de la ciudad “tiene su respuesta en el apoyo sin fisuras del Gobierno”.
La toma de posesión se ha celebrado en un espacio alternativo debido a las obras de reforma en la sede de la Delegación del Gobierno. El delegado ha destacado el carácter simbólico del lugar elegido, vinculado a sus raíces personales y a su trayectoria vital.
Retos inmediatos
En su discurso, ha reconocido la complejidad del cargo, aunque ha asegurado afrontarlo “con compromiso, responsabilidad e ilusión”. Entre los objetivos prioritarios ha señalado la culminación de la frontera inteligente, el impulso a una educación de calidad, la mejora de las infraestructuras de seguridad, el desarrollo de las interconexiones eléctricas con la península y el refuerzo de las políticas activas de empleo.
Asimismo, ha puesto el acento en la transición ecológica y en el impulso de energías renovables como vía para generar nuevas oportunidades económicas y empleo, apelando a la colaboración de todos los agentes sociales para diseñar la “Ceuta del futuro”.
Migración, servicios públicos y cohesión social
El delegado ha reconocido que la ciudad afronta desafíos relevantes en materia migratoria, educativa y sanitaria, y ha destacado la importancia del Real Decreto de medidas en el ámbito migratorio para mejorar la situación de los menores y la gestión de la presión fronteriza.





También ha querido poner en valor el trabajo de los empleados públicos de la Administración General del Estado, a quienes ha definido como “leales y comprometidos”.
En el tramo final de su intervención, ha reivindicado la singularidad de Ceuta como ciudad “de encuentro y diversidad”, donde la interculturalidad constituye una de sus principales riquezas. No obstante, ha advertido de los elevados índices de pobreza y desigualdad, comprometiéndose a reforzar los servicios sociales, la igualdad de oportunidades, el acceso a la vivienda y el empleo digno.
“Seguir creciendo sin dejar a nadie atrás”, ha afirmado, será la hoja de ruta de su mandato al frente de la Delegación del Gobierno.


