La confrontación entre los dos principales partidos de la derecha en España alcanzó un nuevo nivel este sábado. Miguel Tellado, secretario general del PP, solicitó a Vox que deje su «tacticismo electoral» tras oponerse a la investidura de María Guardiola como presidenta de Extremadura.
El obstáculo en la Asamblea de Extremadura
Durante un acto en Cartagena con motivo del 8M, Tellado expresó su rechazo a que Vox haya sumado sus votos a los del PSOE y Podemos para impedir la formación de un gobierno popular. Según él, con solo abstenerse Vox se habría desbloqueado la situación, pero prefirieron votar en contra, comportándose, a su parecer, «como si fuesen de izquierdas».
El dirigente popular advirtió que esta táctica de bloqueo, que calificó de «antisistema», tendrá repercusiones directas en las próximas elecciones. Además, expresó que ningún elector de Vox debería sentirse satisfecho con el resultado en la Asamblea de Extremadura.
Moncloa, claro beneficiario
Desde la dirección nacional del PP se considera que el principal beneficiado de este conflicto es el presidente del Gobierno. Tellado señaló que Pedro Sánchez sale favorecido de una estrategia que ocasiona perjuicios directos a la ciudadanía: «Son los extremeños quienes sufren, pues votaron en diciembre y, a estas alturas de marzo, siguen sin un gobierno constituido».
El PP acusa a Vox de anteponer sus intereses electorales en otras regiones antes que los de Extremadura, utilizando «actitudes teatrales e insultos» que, al final, solo ayudan a mantener al PSOE en el poder.
Un llamado a la responsabilidad
Tellado solicitó a la dirección nacional de Vox retomar la racionalidad y facilitar el gobierno en la comunidad. En un reproche directo a la dirigencia de Abascal, afirmó que su partido «muestra mayor respeto a los líderes territoriales de Vox que a su propia dirección nacional», sugiriendo una desconexión entre las bases regionales y las decisiones tomadas en Madrid.
Lo esencial: Este bloqueo en Extremadura ocurre en un contexto de alta polarización en España, con el PP intentando distanciarse de Vox mientras ambos buscan liderar la oposición al Gobierno de coalición.


