Los socialistas han reforzado su presión parlamentaria anunciando que interrogarán a la presidenta madrileña acerca de las conexiones de su pareja con el Grupo Quirón.
La política madrileña ha experimentado una nueva sesión con elevado nivel de confrontación en la Asamblea. El PSOE emprendió un duro ataque contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, centrado en las relaciones comerciales entre su entorno cercano y el grupo sanitario Quirónprevención.
Un cuestionamiento a la «ética»
Durante el debate, los representantes socialistas emplearon términos contundentes. El momento de mayor tensión se produjo cuando desde la bancada del PSOE se cuestionó la integridad moral de la presidenta con una expresión que ha llamado la atención en la Cámara:
«Posee una moralidad singular».
Esta crítica busca destacar no solo la gestión pública, sino también lo que la oposición considera una carencia en la ética institucional derivada del cruce entre intereses privados y decisiones gubernamentales.
Aspectos clave de la polémica
El núcleo del enfrentamiento se centra en las noticias que relacionan a la pareja de Ayuso con el Grupo Quirón, principal adjudicatario de contratos sanitarios en la región madrileña. El PSOE ha anunciado que presentará varias iniciativas para que la presidenta esclarezca formalmente cuestiones como:
- Contratación pública: La cantidad facturada por Quirón con la Comunidad de Madrid.
- Relaciones personales: Los supuestos beneficios que su pareja habría obtenido mediante comisiones vinculadas con el grupo sanitario.
- Transparencia: La posible existencia de conflictos de interés no revelados durante las reuniones del Consejo de Gobierno.
La contestación desde Sol
En respuesta, el equipo de la presidenta y el Grupo Popular han mostrado una postura unificada, calificando la táctica del PSOE como una «persecución personal» y una «distracción» para desviar la atención de otros temas políticos de alcance nacional. Ayuso, manteniendo su estilo directo, aseguró la legalidad de todas las adjudicaciones, señalando que esta iniciativa se trata de un ataque coordinado desde La Moncloa.
El próximo pleno se anticipa como un momento decisivo, en el que el PSOE intentará transformar el «caso Quirón» en el principal punto débil de una legislatura caracterizada por el enfrentamiento abierto entre administraciones.


