Los jugadores dirigidos por Íñigo Pérez logran una jornada memorable en Vallecas (3-0) con goles de Ilias Akhomach, Unai López e Isi Palazón frente al equipo griego
El Rayo Vallecano continúa marcando un capítulo destacado en su historia reciente. En una campaña prácticamente extraordinaria, el conjunto madrileño derrotó este jueves al AEK de Atenas con un sólido 3-0 en el encuentro de ida de los cuartos de final de la Conference League. Los tantos anotados por Ilias Akhomach, Unai López e Isi Palazón otorgan al equipo vallecano una ventaja considerable para el partido de vuelta en Grecia, colocando al Rayo a un paso de alcanzar unas semifinales europeas inéditas para el club.
Esta experiencia internacional ha supuesto un estímulo para una plantilla que ha tenido que enfrentar diversas adversidades estructurales durante la temporada, incluyendo entrenamientos fuera de su sede habitual y partidos de Liga disputados en Butarque debido al mal estado del césped en Vallecas. A pesar de las críticas recibidas por parte de algunos rivales europeos sobre las condiciones de sus vestuarios, el conjunto bajo la dirección de Íñigo Pérez demostró firmeza y determinación en el campo, interpretando la Conference League como una oportunidad de máximo nivel.
Ilias Akhomach toma el mando del ataque rayista
El partido se decantó rápidamente a favor de los locales. Ilias Akhomach, incorporado esta temporada desde el Villarreal con la misión de destacar, asumió el papel protagonista en la ofensiva del Rayo. Fue el encargado de inaugurar el marcador y luego protagonizó una acción individual de mérito que facilitó el segundo gol, anotado por el experimentado Unai López.
El tanto de Unai llegó instantes antes del descanso, en una fase crucial desde el punto de vista psicológico. En un momento en que el AEK parecía querer reaccionar y comenzar a dominar el ritmo, el guardameta argentino Batalla supo detener el avance rival mediante interrupciones tácticas por supuestas molestias físicas, lo que contribuyó a ralentizar el tempo del adversario y permitió al Rayo mantener una ventaja de 2-0 al descanso, superando así las previsiones iniciales.
Firmeza en defensa y definición desde el punto penal
Tras el descanso, el conjunto griego intentó reducir la diferencia apoyándose en la figura de Luka Jovic. No obstante, el exdelantero blanco permaneció ausente durante gran parte del encuentro, completamente controlado por un sólido Lejeune en el eje defensivo. La frustración del delantero serbio le valió una tarjeta amarilla que le impedirá participar en el partido de vuelta en Atenas, lo que supone una baja significativa para el técnico Almeyda.
La resolución definitiva llegó en los minutos finales del encuentro. Tras una mano señalada dentro del área gracias a la revisión del VAR, el árbitro otorgó un penalti que Isi Palazón transformó con precisión. Con la serenidad característica que le distingue, el jugador de Cieza engañó al portero Strakosha para anotar el 3-0 que cerró el marcador. Gracias a esta amplia diferencia y el rendimiento defensivo exhibido en su estadio, el «Rayito» afronta la próxima semana el compromiso en Grecia con la intención de consolidar su pase a las semifinales del torneo.


