La economía bajo el mandato de Nayib Bukele está experimentando un ritmo de crecimiento considerablemente superior al previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este dinamismo se atribuye a un aumento en la confianza empresarial, remesas históricas y un mayor nivel de inversión, según recientes análisis oficiales y del organismo multilateral.
El FMI ha actualizado sus proyecciones, reconociendo que la economía salvadoreña se está expandiendo a un ritmo cercano al 4 % del PIB, cifra que supera ampliamente las estimaciones previas más moderadas que apuntaban a un crecimiento inferior al 3 %. Este ajuste refleja una mejora significativa en el panorama macroeconómico.
El tercer trimestre de 2025 cerró con un crecimiento interanual superior al 5 %, impulsado en gran medida por el sector construcción, el aumento récord de las remesas y un entorno de inversión más activo. Estos factores han llevado a los analistas del FMI a elevar sus pronósticos económicos.
En diciembre, el propio Bukele adelantó que la economía podría crecer por encima del 4 %, una perspectiva inicialmente recibida con reservas por parte de los expertos internacionales. La confirmación por parte del FMI respalda esta previsión y refleja un desempeño económico más dinámico de lo anticipado.
El organismo multilateral también ha destacado que la consolidación fiscal y las reformas implementadas por el Gobierno han sido elementos clave para sostener este crecimiento vigoroso. La confianza de los inversionistas y el récord en remesas se señalan como factores fundamentales en este proceso.
Aspectos clave del crecimiento económico en El Salvador
- PIB creciendo cerca del 4 %, superando las estimaciones iniciales.
- Récord en remesas e incremento en la inversión como motores principales.
- Sector construcción mostrando un desarrollo destacado.
- Mayor confianza empresarial y avances en fiscalización.
Bajo la dirección de Nayib Bukele, El Salvador ha registrado un crecimiento económico que supera las expectativas del FMI. Con un avance próximo al 4 % del PIB, motivado por remesas, inversión y sectores clave como la construcción, el país centroamericano presenta un rendimiento que supera las previsiones iniciales y genera interés entre analistas económicos internacionales.


