Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) reclama responsabilidades al Ayuntamiento de Mataró, gobernado por el PSC, y censura la «politización» de una celebración religiosa que, según ellos, no forma parte de la tradición catalana.
La Semana Santa en Mataró (Barcelona) ha vuelto a generar debate político. ERC ha señalado como «inadmisible» que durante la procesión del pasado Viernes Santo se interpretase el himno de España, algo que ya ocurrió en 2025 y que ha desencadenado una reacción crítica de la formación independentista mediante un comunicado oficial.
Las críticas del partido van dirigidas hacia el gobierno local, liderado por el PSC, acusado de no actuar. ERC explica que en 2024 presentó una queja formal por esta «anomalía», que supuso la incorporación del himno nacional en los eventos procesionales del municipio por primera vez, sin que los socialistas respondieran a dicha reclamación.
Acusaciones sobre la politización y la aconfesionalidad
Para ERC, la procesión debería seguir siendo un acto estrictamente «religioso, comunitario y patrimonial». Por ello, consideran que la inclusión de símbolos nacionales implica una politización que contraviene la esencia de la celebración. Además, argumentan que la Semana Santa catalana tiene una tradición propia en la que el himno español no tiene lugar histórico.
En su comunicado, ERC además vincula la incorporación de la marcha real a «ciertos sectores, en ocasiones relacionados con la extrema derecha», responsables de promover su inclusión en el programa de actos.
Petición de reformas en la gestión
Ante la repetición del suceso, el grupo municipal de ERC ha pedido al equipo del PSC que asuma «responsabilidades políticas» de forma inmediata. Entre sus peticiones destacan tres puntos principales:
• Modificación del modelo: Solicitan un cambio en la gestión de la Semana Santa en Mataró para impedir situaciones similares en el futuro.
• Aconfesionalidad: Reclaman la aplicación estricta del principio de aconfesionalidad en las instituciones públicas.
• Preservación de la tradición: Insisten en proteger el carácter patrimonial de la celebración frente a posibles injerencias ideológicas.
Por ahora, el Ayuntamiento no ha ofrecido ninguna declaración oficial respecto a la nueva demanda de ERC, que señala que la falta de respuesta el año anterior ha facilitado la repetición del hecho en 2026.


