El grupo municipal de Esquerra Republicana (ERC) en el Ayuntamiento de Barcelona ha dirigido una solicitud formal al ejecutivo del alcalde Jaume Collboni para que renuncie a colocar pantallas de gran tamaño en espacios públicos con el fin de seguir los encuentros de la selección española en el próximo Mundial de fútbol. La agrupación independentista fundamenta su petición en cuestiones de seguridad, haciendo especial hincapié en el riesgo de que puedan darse episodios racistas que perjudiquen la imagen internacional de la ciudad.
El antecedente en Cornellà-El Prat
Esta demanda de ERC, registrada por escrito el miércoles, surge tras los graves incidentes ocurridos el día anterior durante el partido amistoso entre España y Egipto en el estadio del Espanyol. Durante el evento se escucharon cánticos con contenido islamófobo y xenófobo, los cuales ya están siendo objeto de investigación por parte de la Comisaría General de Información de los Mossos d’Esquadra y la Fiscalía especializada en delitos de odio.
La líder del grupo municipal de ERC, Elisenda Alamany, expresó con firmeza su posición: «No podemos permitir en Barcelona que se repitan imágenes como las vividas ayer en Cornellà durante cada encuentro de ‘la Roja’ en el Mundial. Estos comportamientos no reflejan nuestra identidad». Según Alamany, evitar la instalación de pantallas constituye una medida imprescindible para «salvaguardar la reputación» de la capital catalana.
Seguridad y mantenimiento del orden público
Más allá del componente ideológico y de odio, los representantes republicanos advierten sobre el «riesgo considerable de problemas de seguridad» asociados a las grandes concentraciones. Cabe señalar que en Barcelona no se han instalado pantallas gigantes en espacios abiertos durante los últimos cuatro Mundiales, una decisión que los gobiernos municipales anteriores siempre justificaron por motivos de protección civil y orden público.
Respuesta del alcalde
El alcalde Jaume Collboni se pronunció rápidamente respecto a los cánticos registrados en el partido contra Egipto, calificándolos de «un bochorno colectivo intolerable». El edil socialista señaló que dichas actitudes van «en contra de los valores que representa la selección española», aunque por ahora el gobierno local no ha confirmado si aceptará la solicitud de ERC para prohibir las pantallas en la vía pública.
Mientras se define la logística para el Mundial, la investigación policial continúa para identificar a los responsables de los cánticos, quienes podrían enfrentar cargos por delitos de odio.


