La región se adentra en un conflicto de gran magnitud tras el inicio de la «Operación Furia Épica» y el «Rugido de león», que ya ha generado víctimas fatales, la movilización de la sociedad iraní y la activación de alertas internacionales.
Este sábado, Oriente Próximo atraviesa un momento de alta tensión después de que Estados Unidos e Israel pusieran en marcha una ofensiva conjunta contra objetivos militares en Irán. La contestación de Teherán fue inmediata: el régimen islámico lanzó una serie de misiles y drones que atacaron territorio israelí y varias instalaciones estadounidenses en la zona, evidenciando una escalada peligrosa en el conflicto.
Washington denominó esta operación «Operación Furia Épica», mientras que Israel la llamó «Rugido de león». El presidente estadounidense, Donald Trump, la justificó como una acción vital para desmantelar la capacidad misilística iraní y evitar que Irán obtenga un arma nuclear. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, destacó que estas acciones militares buscan eliminar una «amenaza existencial» según su criterio.
Impactos simultáneos en el Golfo
El contraataque iraní alcanzó puntos estratégicos. Según reportes oficiales y la Guardia Revolucionaria, misiles iraníes impactaron bases aéreas y navales fundamentales, entre ellas la sede de la Quinta Flota estadounidense en Baréin, la base de Al Udeid en Catar, Ali Al Salem en Kuwait y Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos.
Esta situación causó las primeras víctimas fuera de Irán. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos confirmó la muerte de un ciudadano asiático en Abu Dabi, debido a escombros generados al interceptar misiles balísticos iraníes. Autoridades emiratíes calificaron el hecho como un “ataque claro” y manifestaron su derecho a responder para proteger su soberanía y seguridad nacional.
Desplazamientos en Teherán y nivel de alerta elevado
Ante la posibilidad de más ataques en su capital, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán recomendó a la población evacuar Teherán. Asimismo, ordenaron el cierre de centros educativos y redujeron la actividad en oficinas públicas al 50%, instando a los ciudadanos a desplazarse a otras regiones como medida preventiva frente a las acciones de los “dos regímenes”, refiriéndose a EE. UU. e Israel.
Las declaraciones oficiales iraníes se han endurecido en las últimas horas. Un alto funcionario declaró a Al Jazeera que no se establecen “líneas rojas” en la respuesta de Irán. La Guardia Revolucionaria advirtió que todos los intereses estadounidenses e israelíes en Oriente Medio serán considerados desde ahora “objetivos legítimos”.
Respuesta internacional
Ante la creciente crisis, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España elevó al máximo nivel sus alertas de viaje, desaconsejando totalmente desplazarse a Irán. Además, recomendó a los 158 ciudadanos españoles registrados en ese país que lo abandonen por los medios disponibles.
En seguimiento a la evolución del conflicto, el analista militar y almirante retirado Juan Rodríguez Garat señaló en RTVE que la situación es “muy compleja”. Según Garat, el escenario se asemeja a una “partida de ajedrez”, donde la defensa aérea tendrá un papel protagonista dado el alcance y capacidad de Irán, anticipando un intercambio prolongado de ataques entre las partes.


