El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha puesto en marcha un estudio sin precedentes en España enfocado en la lucha contra la aterosclerosis, una enfermedad silenciosa que puede ocasionar infartos y accidentes cerebrovasculares. El propósito de este proyecto, que busca reclutar a 8.000 participantes, es examinar el interior de las arterias y evaluar intervenciones tempranas que podrían mejorar significativamente la salud cardiovascular.
Los criterios para formar parte del estudio son claros: tener entre 18 y 69 años y no presentar diagnóstico previo de enfermedad cardiovascular. Los voluntarios serán sometidos a diversas pruebas avanzadas, tales como ecografías tridimensionales de las arterias carótidas y femorales, tomografías cardíacas, análisis sanguíneos y de orina, electrocardiogramas y fotografías de la retina para observar los vasos sanguíneos.
Según Borja Ibáñez, cardiólogo y director científico del CNIC, “el colesterol contribuye al 70 % de todas las enfermedades cardiovasculares, responsables de aproximadamente 20 millones de muertes anuales en todo el mundo”. La aterosclerosis es una condición común y silenciosa; investigaciones anteriores del CNIC indicaron que seis de cada diez personas sanas de entre 40 y 55 años ya muestran signos de esta enfermedad.
El ensayo, denominado REACT, plantea una estrategia de intervención precoz e intensiva para frenar el avance de las placas de grasa y colesterol en las arterias, combinando cambios en el estilo de vida con medicación cuando sea necesario. Ibáñez señala que este enfoque podría incrementar de forma considerable la reversión de dichas placas en comparación con la evolución espontánea reportada en estudios previos.
La Fundación Novo Nordisk financia la primera fase del estudio con 23 millones de euros. Entre los años 2027 y 2032, el ensayo se ampliará dividiendo a los participantes en dos grupos: uno recibirá el tratamiento habitual y el otro la intervención intensiva propuesta por el CNIC, con un coste adicional estimado en 40 millones de euros.
El proyecto también pretende aumentar la inclusión de personas procedentes de barrios obreros y áreas rurales, con el fin de representar adecuadamente a la población española. Ibáñez destaca la importancia de la prevención temprana: “Cinco años de tratamiento precoz podrían equivaler a 35 años de atención tardía. La clave está en actuar antes de que la enfermedad se manifieste clínicamente”.
El CNIC confía en que este ensayo suponga un cambio importante en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares, cuya incidencia crece a nivel global debido al sedentarismo y a hábitos alimenticios poco saludables.


