El sector turístico en España está en auge, registrando cifras históricas que prometen un 2024 de récord. Según la Mesa del Turismo, este año se espera recibir cerca de 95 millones de turistas extranjeros, lo que generará una facturación superior a los 200.000 millones de euros. Esta cifra representa una aportación histórica al Producto Interno Bruto (PIB) del país, superando el 13%.
En octubre, España casi alcanzó los 82,9 millones de turistas internacionales, con un gasto acumulado de 110.984 millones de euros. Estos datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), reflejan un crecimiento continuo en el sector.
Empleo y Afiliaciones en Aumento
Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo, destacó el notable comportamiento del empleo en el sector, con más de 80.000 nuevos afiliados al sistema de la Seguridad Social durante el año. Se prevé que el número de trabajadores afiliados alcance los 3 millones en 2025, marcando un nuevo hito en el sector.
Molas también subrayó los avances en la desestacionalización de la actividad turística, con altas tasas de ocupación en meses tradicionalmente menos activos como septiembre, octubre y noviembre. Además, los precios han mantenido niveles superiores a los de años anteriores.
Perspectivas para 2025
Las previsiones para 2025 son optimistas, con expectativas de que la demanda de los principales mercados emisores europeos, como Reino Unido, Alemania y Francia, se mantenga estable. Además, se anticipa un crecimiento en la demanda de turistas norteamericanos, sudamericanos y asiáticos.
A pesar de estas perspectivas positivas, Molas advirtió sobre una ralentización en la demanda española después de agosto, atribuida a la disminución de ahorros post-pandemia y al aumento de precios.
Desafíos y Oportunidades
El sector enfrenta desafíos, como el nuevo registro de viajeros impuesto por el Real Decreto 933/2021, que podría afectar la competitividad de España al exigir más datos personales que otros países europeos. Este decreto ha sido objeto de críticas y debate, ya que se considera que va en contra de las normas europeas.
Molas expresó su preocupación por la falta de atención gubernamental hacia el turismo y pidió un mayor diálogo y colaboración público-privada para abordar estos desafíos.
Por último, el sector observa con cautela la situación política internacional, especialmente el conflicto entre Rusia y Ucrania, aunque hay cierto alivio por la atenuación de tensiones en otras regiones.