La selección española detuvo su racha positiva el 31 de marzo en Cornellà al empatar 0-0 contra Egipto. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente, que venía de una victoria sólida ante Serbia el viernes anterior, mostró un rendimiento apagado y poco efectivo en el penúltimo amistoso de preparación para el Mundial de 2026.
Alta rotación afecta el rendimiento
España salió al terreno del RCDE Stadium con una alineación completamente renovada, manteniendo únicamente a Lamine Yamal del once que jugó el partido previo. Esta decisión estratégica del seleccionador, enfocada en probar nuevas opciones, debilitó la propuesta habitual de juego del equipo nacional.
El partido se caracterizó por la escasa presión y falta de creatividad ofensiva. Aunque la alineación incluyó novedades importantes, como el debut de Ander Barrenetxea y el retorno de Carlos Soler tras varios años, España no logró encontrar un ritmo fluido. En defensa, la inédita pareja de Mosquera y Huijsen enfrentó el ataque de un Egipto que, pese a no contar con Salah, generó peligro principalmente a través de un Marmoush activo, quien tuvo un disparo que impactó en el poste en el minuto 29.
Debut emotivo y cambios en la segunda mitad
Uno de los momentos relevantes fue la debut de Joan García, que pudo jugar en su antiguo estadio. Sin embargo, el ambiente optimista en las gradas no se reflejó en el marcador. Ante la falta de dinamismo en los primeros 45 minutos, el seleccionador realizó cuatro sustituciones tras el descanso, incorporando a Rodri, Pedri, Fermín y Víctor Muñoz para intentar dominar a un combinado egipcio cómodo con la posesión.
Con este empate sin goles, el entusiasmo generado por los resultados recientes parece haberse moderado. La selección española encara la recta final de su preparación para el Mundial con más interrogantes que certezas respecto a la profundidad de su plantilla, luego de un cambio extenso en la alineación que en esta ocasión no proporcionó el rendimiento esperado.


