España y Portugal están desarrollando un nuevo puente internacional sobre el río Sever que conectará Cedillo, en Cáceres, con las localidades portuguesas de Montalvão y Nisa. Esta infraestructura reducirá los tiempos de viaje y mejorará la comunicación entre Madrid y Lisboa.
Esta iniciativa conjunta busca facilitar el tránsito de personas y vehículos en la frontera, promoviendo además el desarrollo regional en Extremadura y Alentejo. El puente asociará directamente Cedillo con Nisa, acortando la distancia entre ambas regiones en aproximadamente 85 kilómetros.
En la actualidad, las comunidades fronterizas deben realizar trayectos prolongados en carretera para cruzar entre España y Portugal, que implican más de una hora de conducción. La nueva estructura permitirá un enlace directo, favoreciendo la movilidad diaria, el comercio y el turismo transfronterizo.
El viaducto tendrá cerca de 160 metros de longitud y contará con un tablero de 11,5 metros de ancho, que incluirá dos carriles, arcenes y áreas peatonales. La construcción incorporará dos grandes arcos de hormigón sobre cimentaciones laterales, evitando la presencia de pilares en el cauce del río para preservar el entorno natural.
La inversión será compartida: la Junta de Extremadura aportará más de 5 millones de euros para la parte española, mientras que la obra en el lado portugués requerirá cerca de 19 millones de euros.
Además del puente, se prevén mejoras en las carreteras adyacentes y la creación de un nuevo corredor vial en territorio portugués para asegurar una conexión fluida con la infraestructura.
Ventajas económicas y de movilidad
Durante décadas, los municipios fronterizos han pedido esta obra, que se espera estimule el comercio y la actividad económica local. También fortalecerá el tráfico internacional, convirtiéndose en un eje fundamental para la comunicación terrestre entre la península ibérica y Portugal.
El puente facilitará especialmente la conexión por carretera entre las capitales ibéricas, acercando la ruta Madrid-Lisboa y mejorando el acceso a las zonas rurales cercanas a la frontera.
Este proyecto simboliza la colaboración entre España y Portugal y representa un avance relevante para optimizar la movilidad en la península ibérica. Más allá de la construcción, el puente busca ser un motor de desarrollo regional, disminuyendo las distancias físicas y económicas entre ambos países.


