Tras el incidente en Adamuz, compañías ferroviarias como Iryo han interrumpido sus compromisos internos de puntualidad, aunque la legislación europea continúa exigiendo compensaciones de hasta el 50% del precio del billete.
La asociación de consumidores Facua ha emitido una advertencia clara dirigida a las empresas ferroviarias que operan en España (Renfe, Iryo y Ouigo): los retrasos causados por las recientes restricciones de velocidad establecidas por Adif después del accidente en Adamuz deben ser compensados económicamente.
La controversia surgió después de que Iryo informara que dejaría de aplicar sus políticas habituales de compensación en las rutas Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia para billetes adquiridos a partir del 28 de enero, argumentando que los retrasos son «fuera de su responsabilidad». No obstante, Facua señala que la legislación prevalece sobre las políticas comerciales de las operadoras.
Disposiciones del Reglamento Europeo (Artículo 19)
A pesar de que una empresa elimine sus beneficios extras relacionados con la puntualidad, el Reglamento (UE) 2021/782 establece mínimos obligatorios que no pueden ser ignorados, independientemente de si la causa es Adif o una restricción técnica en la vía:
| Tiempo de retraso acumulado | Compensación mínima obligatoria |
| Entre 60 y 119 minutos | 25% del importe del billete |
| 120 minutos o más | 50% del importe del billete |
Importante: Estas indemnizaciones únicamente pueden evitarse si la compañía ha reembolsado el total del billete por cancelación o si el pasajero decide no utilizar el servicio debido al retraso.
Postura de Facua: No se trata de una «fuerza mayor» excepcional
Facua sostiene que las actuales limitaciones de velocidad no se consideran excepciones contempladas en la normativa europea, tales como desastres naturales extremos o emergencias sanitarias graves. Dado que se trata de una medida técnica relacionada con la seguridad en la infraestructura, los viajeros conservan el derecho a recibir compensación por el tiempo adicional de viaje.
La organización recomienda a los afectados presentar reclamaciones formales en caso de que las compañías ferroviarias se nieguen a abonar estas compensaciones, recordando que el contrato de transporte se celebra con la operadora, que es responsable ante el cliente y, posteriormente, podrá gestionar la reclamación con Adif si lo considera pertinente.


