Durante la primera jornada de audiencias en el Tribunal Supremo, los allegados de los principales acusados en el denominado «caso Koldo» respaldaron a José Luis Ábalos y a Koldo García, descartando su vinculación con alguna red de blanqueo o gestión ilícita de recursos. Víctor Ábalos, hijo del exministro, y Joseba García, hermano del exasesor, explicaron que sus movimientos financieros respondían a gestos de apoyo familiar y no a operaciones de testaferro.
Víctor Ábalos niega el uso de códigos
Víctor Ábalos se expresó de manera categórica, rechazando que custodiara una fortuna oculta de su padre. En cuanto a las sospechas de los investigadores sobre si términos como «café» en las conversaciones intervenidas eran códigos para referirse a efectivo, explicó literalmente que «a Koldo le gusta mucho el café y se lo traía de Colombia».
Además, señaló que cualquier préstamo que hubiera ofrecido a su padre provenía de sus ingresos lícitos y no de empresas ficticias. Subrayó que la situación familiar es «lamentable» y destacó el impacto profesional y personal que ha supuesto este proceso para él.
Joseba García defiende su apoyo familiar
Por otro lado, Joseba García justificó las transferencias y pagos como actos de lealtad fraternal. Reconoció haber abonado el alquiler mensual de Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, y haber recogido sobres en la sede del PSOE en la calle Ferraz. No obstante, aclaró que esos sobres contenían liquidaciones de gastos y que siempre actuó por instrucciones directas de su hermano, a quien considera que aún le debe dinero por esos anticipos.
Aspectos contradictorios y giros en el testimonio
La sesión tuvo momentos de tensión. Mientras los familiares intentaron proyectar una imagen de normalidad doméstica, las acusaciones resaltaron la incorporación de la expareja de Ábalos en empresas públicas como Ineco y Tragsatec. Joseba García reconoció haberle prestado ayuda con trámites y cuidados personales, pero negó conocer si realizaba efectivamente sus tareas laborales, algo que Jésica ha puesto en duda en declaraciones anteriores.
La defensa parece orientada a presentar lo que la UCO considera una estructura de testaferros como una red de apoyo familiar. El proceso judicial continuará en las próximas semanas con testimonios de otros testigos y peritos de la Guardia Civil.


