Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, señaló este miércoles que los conductores de trenes alertaron durante meses acerca del deterioro de las vías del AVE, pero estas advertencias fueron desatendidas, resultando en 46 fallecidos y poniendo en riesgo la seguridad de pasajeros y empleados.
En una rueda de prensa dentro del marco de la campaña electoral del 8 de febrero, Feijóo criticó la gestión gubernamental tanto antes como después de los accidentes en Adamuz, con 45 víctimas mortales, y Rodalíes, con un fallecido. Según su opinión, estos incidentes han generado “la crisis ferroviaria más grave en la historia de España”.
El líder popular exigió una auditoría integral de la red ferroviaria junto a una inversión significativa que asegure la protección de los usuarios. Además, reprochó la falta de asunción de responsabilidades por parte del Ejecutivo, indicando que ni el ministro de Transportes ni otros funcionarios han respondido por la gestión inadecuada, mientras que las reparaciones en las vías consistieron únicamente en intervenciones parciales que unieron partes antiguas y modernas.
Feijóo consideró fuera de lo común que los maquinistas reportaran diariamente las deficiencias de las vías y no se tomaran medidas. También criticó que Pedro Sánchez desapareciera tras el accidente y solo regresara para felicitar al ministro, y destacó que varios responsables de Renfe y del ministerio se encuentren en prisión, mientras que otros defienden la actuación realizada calificándola de rigurosa.
En conclusión, el presidente del PP afirmó que quienes ignoraron estas advertencias carecen de la capacidad, legitimidad y autoridad para solucionar las dificultades del sistema ferroviario.


