Durante un acto significativo en el Senado, el expresidente del Gobierno Felipe González reclamó este miércoles una reforma profunda en la Ley de Secretos Oficiales. Exhortó al Ejecutivo a llevar a cabo una desclasificación integral de los documentos relacionados con el intento de golpe de Estado ocurrido el 23 de febrero de 1981, con el objetivo de evidenciar que el rey Juan Carlos I mantuvo una postura firme y en defensa de la legalidad desde su inicio.
Críticas a la gestión “arbitraria” del Gobierno
La intervención de González se produjo en la misma semana en que el Gobierno dio a conocer parte de los archivos referidos al 23F. No obstante, el expresidente mostró su desacuerdo con la forma en que se ha llevado a cabo este proceso, calificándolo de selectivo:
- Falta de rigor: Señaló con ironía que la desclasificación parecía hacerse “de manera arbitraria A, B o C”, en contraste con otros países democráticos donde los plazos y criterios son automáticos y claros.
- Soberanía informativa: Lamentó que, hoy en día, los ciudadanos españoles suelen conocer asuntos confidenciales de su país primero a través de fuentes extranjeras antes que mediante las propias instituciones nacionales.
Unidad en defensa de la Corona
Con la presencia del rey Felipe VI y destacados representantes del Poder Judicial y de la oposición, entre ellos Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy, González quiso despejar cualquier duda sobre la actuación del rey emérito durante el golpe militar de 1981.
“Sería deseable que se desclasificara la totalidad del 23F para constatar que el rey tuvo una postura clara desde el primer momento”, afirmó de forma contundente.
El expresidente describió a Juan Carlos I como un “rey constitucional avant la lettre” cuyo papel fue “fundamental”. Explicó que, aunque su reacción pública tardó algunas horas, esta demora respondió a la necesidad de evaluar la lealtad de los altos mandos militares. Sin embargo, recalcó que en ningún instante consideró sumarse al golpe tras el violento asalto en el Congreso.


